Diario Vasco

Lille , 15 sep .- Un revés cruzado tras un saque de Feliciano López llevó a Francia por segundo año consecutivo a la final de la Copa Davis.

Su autor fue Julien Benneteau, de 36 años, que se retiró de este deporte en el Abierto de EEUU, que volvió al equipo para luchar en Lille contra España y que a pie de pista dijo que había sido su último partido, aunque luego dejó la puerta abierta para la final.

"Normalmente sí, fue el último partido de mi carrera", dijo primero en la pista del estadio Pierre Mauroy, pero luego recapacitó y ante la posibilidad de volver a ser seleccionado por Yannick Noah para la final, del 23 al 25 de noviembre, puede que juegue su última baza.

"Siempre dije que lo único que me mantendría en pie era la Copa Davis, pero la final está muy lejos. Estamos a 15 de septiembre. Sería un final de ensueño, así que tenemos que hablar un poco con todo el mundo", comentó el jugador que el año próximo ocupará el puesto de capitán francés de la Copa Federación.

"Sé muy bien que he sido seleccionado porque Pierre-Hugues (Herbert) estaba lesionado. Ellos (con Nicolas Mahut) son la pareja fija. No quiero que nadie se lesione al final del año, Tsonga se está recuperando también. Somos un grupo grande, así que hay mucha gente por delante de mí en individuales y dobles. Me llamaron aquí y fue como un sueño", añadió.

"Por supuesto que cuento con él", dijo Noah contestándole también a pie de pista. "Cuando juega a este nivel, es extraordinario, espero que quiera jugar otros dos meses. Trataré de convencerle, le diré que tiene una oportunidad. No estoy seguro de que Benneteau vaya a colgar la raqueta el lunes con esta perspectiva", añadió Noah.