Diario Vasco

Bruselas, 14 sep (EFE).- Por cuarto año consecutivo, el cómic vasco se ha hecho un hueco en el pabellón internacional de la Fiesta del Cómic de Bruselas, que inauguró hoy su novena edición entre muñecos gigantes, puestos editoriales y un sinfín de actividades dedicadas al noveno arte.

Este año, la representación vasca viene de la mano de los ilustradores Begoña Durruty y Marko Armpach, que toman el relevo de la autora Ainara Azpiazu y que participarán en diversas actividades a lo largo del festival, que se prolongará hasta el 16 de septiembre.

Como cada año, el festival ofrece la oportunidad de exhibir sus catálogos y novedades a editores y profesionales del cómic de toda Europa a través de una amplia gama de talleres, conferencias, exposiciones y clases.

"He venido invitada con mucha alegría porque esto es el tope del cómic", aseguró a Efe Durruty durante la apertura de la jornada.

"Es una buena oportunidad para abrir camino al cómic vasco, cuyos autores somos cada uno un marciano diferente, pero es cuestión de trabajar de poquito a poquito", señaló.

En colaboración con la delegación del Gobierno del País Vasco en Bruselas, Armpach participará en el marco del evento en una mesa redonda con autores de Luxemburgo, Portugal y Turquía, el 15 de septiembre, mientras que Durruty impartirá un taller para niños.

Durante el primer día, el público y profesionales del sector tuvieron la oportunidad de conocer la producción vasca, tanto en castellano como en euskera, a través de las diversas editoriales presentes en el stand de la Unión Europea de Institutos Nacionales de Cultura (EUNIC), red de la que el Instituto Vasco Etxepare es miembro asociado.

A la cita también asistió el autor de cómics y guionista Gregorio Muro, más conocido como Harriet, "precursor del cómic vasco", según Durruty, que aprovechó para elogiar en declaraciones a Efe el puente de intercambio y alianzas internacionales que ha posibilitado la EUNIC en estas últimas cuatro ediciones.

"Hemos podido llevar una exposición de cómic portugués al País Vasco y, como resultado, se pudo celebrar una exposición dedicada al cómic vasco en Portugal. La relación que se inició aquí ha hecho posible estrechar los lazos entre el cómic de ambos países, y pronto entre más", afirmó Harriet.

Entre los países representados en el stand se encuentran también Estonia, República Checa, Hungría, Letonia o Polonia, entre otros.

También en el pabellón internacional, cuentan con puesto propio editoriales de países como Corea del Sur, Egipto, Reunión o Italia, con una marcada presencia de autores árabes pero también cubanos o rusos.

La gran cita europea del cómic, que desde 2010 ofrece cada año una amplia programación de actividades diseminadas por toda la ciudad, inundó los alrededores del Parque de Bruselas con los personajes más queridos del cómic belga, como Tintín, Los Pitufos, Spirou o Lucky Luke, a través de los cuales la organización ha querido reivindicar la posición del noveno arte entre las artes mayores, como las tradicionales pintura o la escultura.

La primera jornada del festival terminará esta noche con la ceremonia de los Premios Atomium, presentado por Fabien Vehlmann, reconocido guionista de cómics, entre ellos varios volúmenes de Spirou y Fantasio, y quien participará además en varias charlas y eventos a lo largo del fin de semana.

Según la organización, el evento congrega a cerca de 100.000 personas cada año y a 250 historietistas y profesionales del cómic distribuidos por cuatro pabellones instalados en el céntrico Parque de Bruselas y que además participan en casi 20 actividades, entre conferencias, actividades, clases magistrales y proyecciones.