Diario Vasco

San Sebastián, 11 ago (EFE).- Hondarribia acoge este domingo la 31 edición de su bandera con el aliciente de lograr un triunfo que podría acercarle al sólido liderato de Urdaibai, aunque para ello necesitará también de una pequeña debacle de la embarcación vizcaína que, salvo en una regata, no ha dado muestras de debilidad.

El bote de Urdaibai no concede tregua a sus rivales, ha sumado siete banderas hasta este fin de semana, por dos de Hondarribia que es segunda clasificada, lo que refleja la dificultad de la empresa de dar algo de emoción al tramo final de la liga Eusko Label del remo del Cantábrico.

La pasada temporada fue Urdaibai la que ganó en casa de su gran rival esta bandera y luego sería Hondarribia la que devolvería el disgusto cuando los de Bermeo ejercieron de anfitriones en 2017.

Después de la regata de Hondarribia quedarán únicamente seis pruebas y las posibilidades de remontar se complican, sobre todo cuando uno de los fines de semana la competición se desplaza a Bermeo, lo que refuerza las opciones de la actual líder.

La Eusko Label tiene más frentes abiertos además de la pugna por el título, no tanto por abajo, zona que han ocupado de forma clara San Juan y Tirán, sino por la segunda y tercera posición ya que Zierbena está fuerte y viene con mucha moral tras ganar el Campeonato de España en un emocionante final.

El sofocante calor que se espera en la localidad fronteriza puede hacer variar los pronósticos que apuntan a una pugna clara entre Hondarribia, Urdaibai y Zierbena con la siempre sorprendente Orio al acecho.