Diario Vasco

Madrid, 11 ago (EFE).- El equipo español formado por las parejas Silvia Bañón-Pedro Oriol y Noemi Jiménez-Scott Fernández acabó este sábado cuarto en la modalidad de parejas mixtas de los Europeos de golf que se disputan en el Gleneagles PGA Centenary de Glasgow.

El desempate tuvo que decidir la tercera posición de este Europeo. Fernández y Jiménez se enfrentaron a los suecos, que se hicieron con la victoria en el segundo hoyo extra para decidir el bronce.

La competición, jugada en la modalidad de 'foursomes' (golpes alternos), tuvo mucho protagonismo español. Las dos parejas estuvieron cerca de la medalla de oro. De hecho fue liderando la prueba en el segundo tercio, con hasta tres golpes de ventaja.

No obstante, en la recta final todo se torció, aparecieron los nervios y los errores en forma de bogeys, y desde atrás Islandia y Gran Bretaña, mejores en los últimos hoyos, se aprovecharon.

Fue un final vibrante y tenso. Cualquiera de los tres pudo ganar, sin olvidar a Suecia que estaba a la espera en la casa club con un golpe por debajo del campo. Al final, se descolgaba a la tercera posición, igualando con el equipo sueco con un total de -1.

Bañón y Oriol comenzaron mal su recorrido. Tras los primeros siete hoyos sumaban cinco golpes de más, tres bogeys y doble bogey. A partir de ahí, tras el primer birdie en el hoyo ocho, el dúo español comenzó a jugar mucho mejor, con más seguridad, y eso provocó ir enjugando los errores iniciales. Volvieron a restas golpes en los hoyos 9, 11, 14 y 15.

La tensión por la lucha por las medallas y los errores imprevistos hizo que la pareja española encadenase tres bogeys en los tres últimos hoyos, para finalizar con una tarjeta de 75 golpes, +3.

Fue muy distinta la jornada de Jiménez y Fernández. Iniciaron muy bien la jornada, con cuatro bajo par en los primeros nueve hoyos -cuatro birdies, un eagle y dos bogeys-, perro tras otro -1 en el once, par cuatro, empezaron los problemas. Un doble bogey en el trece y bogey en el catorce complicaban las cosas.

Los birdies en los dos últimos hoyos, permitieron al equipo español acabar su tarjeta con -68, cuatro por debajo del par, y por tanto, certificar un global de -1, empatando en el tercer puesto con Suecia.