Diario Vasco

Foz , 11 ago .- El entrenador del Real Oviedo, Juan Antonio Anquela, destacó este sábado, tras derrotar al Deportivo de La Coruña en los penaltis, que la pretemporada de los azules concluye con "más cosas positivas que negativas", pero se confiesa "muy exigente" y espera que los suyos "no bajen el nivel" en el debut liguero ante el Extremadura, equipo ante el que no quiere "cometer errores".

El jienense cierra la pretemporada carbayona con tres victorias, dos derrotas y tres empates, el último este sábado ante un recién descendido, el Deportivo de La Coruña, al que los azules se impusieron en la tanda de penaltis del XXX Trofeo Villa de Foz y ante el que se confirmaron las buenas sensaciones del equipo ovetense.

"Se ha acabado la pretemporada, que para mí es irreal, es de mentira, y el domingo empieza lo difícil. Lo único que tenemos que hacer es seguir trabajando como hasta ahora, y seguir compitiendo: no entiendo nada en el fútbol que no pase por sacrificio, trabajo y buen juego, y hemos hecho todo eso a buen nivel. Saco más cosas positivas que negativas", analizó el entrenador azul.

Anquela, sin embargo, no se confía, y concluida la agenda de partidos preparatorios insiste en que los suyos tienen que "seguir mejorando" porque en cuanto el equipo se descuida las ocasiones acaban en gol en contra, algo que de cara a la competición preocupa al técnico andaluz.

"Dominamos más, pero tenemos un problema: cometemos un error y es gol. En el fútbol hay que tener un equilibrio total durante los 90 minutos, y estoy muy contento por cómo hacemos las cosas y por el trabajo del equipo, pero soy muy exigente y hay que mejorar siempre. Donde haya problemas tendremos que solucionarlos", sentenció el propio Anquela.

El entrenador destacó la labor del último fichaje azul, Ibrahima Baldé, que lleva dos goles en dos partidos, y destacó el aporte de los jugadores del filial, con los que ha podido "dosificar esfuerzos" y de los que tirará para cubrir las posibles necesidades del equipo si finalmente no llegan más incorporaciones.

"Quiero una plantilla corta y competitiva, y lo estamos siendo. Es evidente que nos falta algo en algunos sitios, pero tenemos un filial también que puede aportarlo. Con Ibra vamos por el camino, Toché está trabajando muy bien y Steven sale y se deja la vida, no puede quejarme", reconoció el técnico, que no quiere valorar al punta Joselu como delantero hasta que no se confirme se convierte en jugador azul.

El jienense insistió en su obsesión de los últimos días, ese debut liguero ante un Extremadura que "sabe lo que hace" y que llega a Segunda tras completar una liguilla de ascenso "impresionante", y ante el que no quiere que los suyos "regalen nada".