Diario Vasco

Granada, 11 ago (EFE).- Andalucía se ha convertido en una de las estrellas nacionales en turismo astronómico, una tendencia que saca rentabilidad a fenómenos especiales como la lluvia de perseidas o los eclipses de sol y luna, pero que se nutre de los lunáticos que buscan la oscuridad del cielo andaluz para mirar las constelaciones.

Hace más de un lustro que en el universo turístico nació una nueva estrella, un sector dedicado a buscar la mejor puesta de sol o las vistas de constelaciones más impactantes y que explota la oscuridad del cielo andaluz desde destinos recónditos y apartados.

El turismo astronómico marca su estela en Andalucía y combina experiencias de divulgación científica o el impacto de descubrir el firmamento con aparatos de última tecnología con la sensación de mirar las estrellas tumbado sobre una manta en un paraje serrano protegido y con una cena gourmet.

El avance estelar del turismo astronómico provocó que naciera en Jaén Astroándaluz, una de las estrellas del sector y la única agencia de viajes de Europa dedicada en exclusiva a acercar constelaciones y mostrar un nuevo universo de posibilidades.

El CEO de la firma, José Jiménez, ha explicado a Efe que esta empresa jienense comenzó en otro universo, el de las asesorías para reducir la contaminación lumínica y la elaboración de proyectos para que otros consiguieran la certificación Starlight, que señala los emplazamientos que permiten disfrutar de un firmamento monumental.

"Y vimos que no había nadie que se dedicara a esto y nos convertimos en la primera agencia de Europa con una oferta que es cien por cien de turismo astronómico", ha detallado Jiménez.

Así, esta firma vende la totalidad de las plazas de sus actividades, con las que acercan cielos indescriptibles en las faldas de Sierra Morena o Cazorla, pero también destinos en rincones de Sevilla, Córdoba o Málaga, en la que han abierto ya una sucursal.

"El turismo astronómico es un sector en auge, con zonas que llevan mucho tiempo mirando al cielo como Canarias, y en el que España se ha convertido en un referente mundial junto a Chile", ha apuntado el responsable ejecutivo de la empresa, convencido de que Andalucía tiene "uno de los mejores cielos de Europa", lo que atrae a turistas de Alemania o Reino Unido que literalmente "alucinan".

Como agencia, ofrecen actividades privadas para parejas, observaciones con telescopios, planes para eventos especiales como la lluvia de perseidas que deslumbrará hasta el lunes, pero también viajes a Noruega, Finlandia y Suecia para disfrutar las auroras boreales por unos 2.000 euros y con todo vendido.

Para aportar luz al universo y en este mismo sector del turismo astronómico nació la firma Azimuth, una empresa formada por investigadores de astrofísica que aprovecharon la crisis para apostar por un sector en auge en el que brillan desde 2016.

Su experiencia les ha servido para gestionar Calar Alto, en Almería, el mayor observatorio de europa continental, con telescopios profesionales de hasta 3,5 metros de apertura que acercan al público desde la promesa de cambiar la forma de ver el universo de cada cliente.

"El sector en general y nosotros como empresa hemos vivido un progreso importante y satisfactorio, con un aumento del interés por mirar al cielo", ha explicado a Efe el director de proyectos de la empresa, Javier Sánchez.

En una Europa en la que el 99 % de habitantes sufre contaminación lumínica, Andalucía triunfa iluminada por la oscuridad de sus cielos, que conquistan a un turista extranjero "que no vacila, que no pregunta el precio, que lo quiere".

Las posibilidades del sector no son solo para noctámbulos como muestra la oferta de Sierra Nevada, que permite acercarse al sol y ver nacer el día desde los más de 3.000 metros de altitud del Veleta, en el techo de la península.

La estación andaluza exprime un año más, como el Parque de las Ciencias de Granada, la necesidad hipnótica de mirar al horizonte para brillar como atractivo turístico con estrella.