Diario Vasco

Huesca, 14 jul (EFE).- El ajedrez de alto nivel se da cita en Benasque todos los años en el verano ya que sabe acoger y ofrecer calidad en su torneo, paisajes encantadores, buen clima, ocio, gastronomía y actividades complementarias para que los ajedrecistas se sientan como en un paraíso rodeado de montañas, de las que no se pueden abstraerse por SU belleza y romanticismo.

Tradicional a su cita veraniega, un año más y ya van 38 ediciones, se ha estado desarrollando, desde el pasado día 5 de julio hasta hoy, el Open Internacional de Benasque en el que la localidad pirenaica oscense es el lugar de encuentro y donde se dan cita ajedrecistas de toda España y de 33 países más del mundo.

El Open Internacional de Benasque, que es el mejor de España y está entre los dos o tres mejores torneos de Europa, según reconocen los participantes, es más que un torneo ya que se combina el deporte de los 64 escaques con el turismo, el ocio, el clima , las actividades paralelas y el buen ambiente que rodea a la competición.

La prueba de ello es que hay muchos participantes que superan las veinte ediciones seguidas en lo que es una cita prioritaria acudir al valle del mismo nombre, que alberga el mayor número de cimas de 3.000 metros de altura de los Pirineos con los macizos de las Maladetas, Posets y Perdiguero como emblemas.

En este torneo, cuyos premios llegan a los 18.000 euros, con 4.000 para el vencedor, y que se juega a diez rondas por el sistema suizo FIDE con 90 minutos de tiempo final incrementado en 30 segundos por jugada, participan ajedrecistas de todas las categorías y aunque en el ajedrez no se suelen dar muchas sorpresas en esta edición sí que se han producido algunos resultados que no se pensaba que se podrían dar.

Al margen de las partidas que todas las tardes se juegan en el polideportivo municipal, donde se respira un ambiente ajedrecista por todos los lados con casi 450 participantes, la organización tiene preparadas diferentes actividades paralelas para todos los participantes para que estén todos los días activos, como por ejemplo partidos de otros deportes, andadas y demás actividades de ocio, y por la noche también hay un buen ambiente entre los participantes comentando lo que ha dado de sí cada jornada.

Los Grandes Maestros que están presentes en el torneo están muy centrados en el Open preparando las jugadas, movimientos y estudiando a sus rivales y tan apenas se les puede ver por las calles o incluso hablar con ellos, ya que la concentración y que no les sorprenda el rival es fundamental para estar al final entre los mejores.