Diario Vasco

Barcelona, 13 jul (EFECOM).- El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha alertado hoy al Gobierno de que las patronales no deben tener "poder de veto" sobre sus iniciativas, por lo que, si no es posible alcanzar un acuerdo con las organizaciones empresariales, debe buscar las mayorías parlamentarias para aplicar su programa.

Así se ha manifestado Sordo en un encuentro con la prensa en la sede del sindicato en Barcelona en relación con las palabras de los presidentes de la CEOE, Juan Rosell, y de Cepyme, Antonio Garamendi, que pidieron al Ejecutivo que "estudie" el impacto que un incremento de las cargas fiscales tendría sobre las empresas, porque podría impedir llevar a cabo en su totalidad el alza salarial pactada con los sindicatos.

"Si hay un acuerdo con las organizaciones empresariales, estupendo. Si no, (el Gobierno) deberá buscar las mayorías parlamentarias", ha insistido Sordo, que ha considerado que si solo se quiere avanzar con acuerdos entre sindicatos y patronales se le estaría dando "poder de veto" a las partes, en este caso concreto a las patronales.

Ha pedido asimismo "ponderación" a CEOE y Cepyme y que no caigan en "frivolidades", ya que "es de cajón que se puede conjugar una fiscalidad que mejore la recaudación y una subida de salarios que es absolutamente prioritaria".

El líder sindical ha asegurado que poner un tipo mínimo de sociedades del 15 %, como propone el Gobierno, supondría recaudar 4.500 millones de euros más, y ha recordado que el tipo nominal de sociedades es del 25 %, aunque por bonificaciones y exenciones el tipo efectivo baja hasta el 10,1 % de media.

Sordo ha celebrado el anuncio del Ejecutivo socialista, aunque ha considerado que esta es aún una medida "netamente insuficiente" y "limitadita, limitadita", por lo que "la imagen que quieren dar las patronales de que esto es una política confiscatoria es sencillamente de ciencia ficción".

"Entiendo que quien pensaba que iba a estar ganando 9 a 0 toda la vida salga con las patas por delante", ha afirmado Sordo en relación con las organizaciones empresariales, aunque también ha querido restar importancia a las declaraciones de Rosell y Garamendi, ya que las ha considerado fruto del "calor del momento".

Asimismo, ha dicho que "no se puede seguir con el martilleo de que hay que bajar impuestos", ya que hacer que la fiscalidad sea más progresiva "no solo es cuestión de justicia, también de eficacia económica".