Diario Vasco

Chartres , 13 jul .- Con cinco maillots verdes consecutivos en el Tour entre 2012 y 2016, más de 100 triunfos, concretamente 108, o tres mundiales consecutivos, entre otros muchos méritos, el eslovaco Peter Sagan (Bora Hansgrohe) sigue demostrando que todavía no conoce el límite de hasta dónde puede ser capaz de llegar.

En la 105 edición del Tour de Francia, Sagan sigue estando a la altura de los mejores en cualquiera de las circunstancias y en estas siete primeras etapas es el único que ha sido capaz de acabar todas ellas entre los diez mejores.

Un registro que todavía está en condiciones de mejorar en las dos próximas etapas, la que finalizará mañana en Amiens, con un nuevo previsible esprint masivo, y al día siguiente en la mítica Roubaix. Allí conquistó el pasado mes de abril su primera París-Roubaix y el domingo en la versión reducida pero muy exigente de la carrera del pavé podría extenderlo hasta los nueve días consecutivos.

Además su victoria en la segunda etapa en La Roche Sur Yon le sirvió para situarse al frente de la clasificación y vestirse de amarillo, aunque fuese efímeramente por un solo día.

Sus números son apabullantes y mejoran cualquiera de los registros que ha había acumulado en sus hasta ahora siete participaciones en un comienzo de la Grande Boucle y antes de la llegada de la alta montaña.

A sus dos triunfos parciales en la segunda jornada en La Roche Sur Yon y en la quinta en Quimper, se unen dos segundos puestos frente al colombiano Fernando Gaviria (Quick Step) en la primera y tercera etapa en Fontenay Le Comte y Sarzeau respectivamente.

En Chartres se ha tenido que conformar con la tercera posición en el sprint final tras ser superado por el emergente holandés Dylan Groenewegen (Lotto Jumbo) y también por Fernando Gaviria.

Incluso en la contrarreloj por equipos de Cholet donde se impusieron los estadounidenses del BMC vencieron y su equipo fue capaz de ofrecer un buen recibimiento y finalizó en séptima posición.

Su peor resultado se registró el sexto día de carrera en el complicado Muro de Bretaña, aunque en esta ocasión los ciclistas que le superaron no fueron los catalogados como velocistas sino ciclistas que centran sus miradas en la clasificación general y el intentar llegar a París situados entre los diez mejores.

Los datos acumulados de Sagan en todas sus participaciones en la carrera gala son más que brillantes. Sus diez victorias de etapa solo las superan entre los ciclistas en activo el británico Mark Cavendish (Dimension Data) y los alemanes Marcel Kittel (Katusha Alpecin) y Andre Greipel (Lotto Soudal).

La única mácula en el currículum del eslovaco en tierras francesas en sus siete participaciones es el incidente que vivió en la cuarta etapa del Tour 2017 en Vittel con Mark Cavendish, que tuvo como consecuencia el abandono de éste último, y que le costó a Sagan una expulsión de carrera considerada muy rigurosa por muchos.

De no haber mediado esa expulsión a sus cinco maillots verdes consecutivos es más que probable que hubiese podido sumar un sexto que le hubiese servido para igualar el récord del alemán Erik Zabel que los ganó entre 1996 y 2001.

Hasta ahora su mejor rendimiento en un inicio de Tour lo protagonizó en 2014 en el que igualó los siete "top ten" de este año, pero en aquella ocasión aunque no logró ninguna victoria sus siete resultados le auparon en todas las ocasiones a estar entre los cinco mejores, con 3 segundos y 3 cuartos puestos además de un quinto. Además estuvo 9 veces entre los diez mejores en 12 ocasiones, aunque por contra en aquella edición no sumó ningún triunfo parcial.

Por número de victorias, el de 2012 fue el más fructífero en estas siete primeras jornadas en cuanto a victorias ya que sumó tres de las 10 que ya tiene en su palmarés. En el resto de participaciones ha conseguido una victoria en 2013 y 2016.