Diario Vasco

Valladolid, 13 jul (EFE).- El central del Real Valladolid Kiko Olivas afronta la nueva temporada con su equipo, al que está vinculado hasta 2020, con una "doble motivación", ya que también ascendió a la máxima categoría con el Girona, hace dos campañas, pero no continuó jugando en el conjunto catalán.

Por tanto, con el Real Valladolid podrá volver a saborear las mieles de la Primera división, en una nueva campaña que vive "con ilusión" y "con muchas ganas" y que comenzó este viernes para la plantilla blanquivioleta con las pertinentes pruebas médicas a las que son sometidos los jugadores, antes del primer entrenamiento.

Será el lunes cuando se dé el pistoletazo de salida a un nuevo año bajo las órdenes de Sergio González, para el que el jugador malagueño está "preparado" y dispuesto a "seguir mejorando" con el resto del equipo que, por el momento, aún no ha incorporado a ningún nuevo miembro, aunque el club está trabajando en ello.

En opinión de Olivas "lo idóneo es seguir en la misma línea del año anterior, ya que funcionó bien, y mantener el buen ambiente en el vestuario y la unión del equipo", si bien es consciente de que "será una temporada difícil, con rivales muy fuertes", para lo que deberán "prepararse bien".

"El objetivo es mantener la categoría y consolidar al equipo en Primera", advirtió a los medios el central andaluz, quien desea "volver a ver rodar la pelota" junto al resto de sus compañeros, tras tres semanas de vacaciones que le han servido "para limpiar la cabeza y descansar física y mentalmente".

Respecto a la posibilidad de jugar ante equipos como el Real Madrid o el Barcelona al inicio del calendario, Olivas indicó que "en este caso es lo mismo y no influirá, porque para ellos cualquier momento será bueno".

Su intención es "ponerse a tope" en pretemporada para poder hacer frente a la nueva e ilusionante temporada en la máxima división y seguir contribuyendo con su trabajo a conseguir un buen nivel colectivo, como ya sucedió la pasada campaña, en la que realizó un gran papel.

La plantilla del Real Valladolid deberá someterse a analíticas en el Hospital Campo Grande y antropometrías en las instalaciones blanquivioletas, a las que se añadirán chequeos cardiológicos -también en el mismo hospital- de- y los ya tradicionales reconocimientos médicos.