Diario Vasco

Rabat, 13 jul (EFECOM).- La vigencia del acuerdo de pesca entre Marruecos y la Unión Europea (UE), firmado en 2014, expira el sábado, por lo que los barcos europeos tienen que abandonar el caladero marroquí antes de la medianoche de este día, ante el retraso de las partes en concluir un nuevo pacto.

El presidente de la patronal pesquera europea (Europêche) y secretario general de la Confederación Española de Pesca (Cepesca) dijo a Efe por teléfono que no se sabe si en la actual ronda negociadora entre las autoridades marroquíes y la Comisión Europea -que empezó el jueves en Bruselas-, concluirá con un acuerdo o habrá retraso.

"Lo peor ha ocurrido, los barcos tienen que salir de las aguas marroquíes", deploró Garat, aunque señaló que las partes negociadoras "se muestran optimistas" con el proceso.

En este sentido, el ministro español de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, previó el martes pasado durante su comparecencia ante la Comisión de Agricultura y Pesca en el Congreso de los Diputados que el acuerdo pesquero concluirá "en los próximos días".

Javier Garat precisó que pese a acelerar la conclusión de un nuevo acuerdo, la suspensión temporal de la actividad de los armadores europeos podría durar.

En caso de concluir un nuevo protocolo, hay un proceso de ratificación que requiere que el futuro acuerdo tiene que aprobarse por el Parlamento europeo, y en paralelo, por el Consejo de Gobierno y el Parlamento marroquí, explicó Garat, quien añadió que el Ejecutivo español preparó ayudas para la flota española cuando expire el actual acuerdo.

Respecto a las negociaciones, varias fuentes cercanas a las negociaciones consultadas por Efe coincidieron en que el aspecto político de las negociaciones ha quedado cerrado, y que están por finalizar aspectos técnicos antes del cierre de un nuevo protocolo.

La parte política fue la más complicada durante las negociaciones debido a que el futuro acuerdo deberá conciliar entre los términos del fallo del Tribunal de Justicia Europeo del pasado mes de febrero, que estableció que las aguas del Sáhara Occidental no eran de soberanía marroquí, y la posición firme de Rabat que considera "una línea roja" su soberanía sobre las aguas saharauis.

Los negociadores oficiales europeos y marroquíes guardan silencio sobre el avance de las conversaciones y los términos en que han quedado los términos políticos del pacto, o si habrá cambios sustanciales en cuanto a la partida económica, o las especies y cantidades capturadas.

"El aspecto político tiene la última palabra en estas negociaciones", dijo a Efe el investigador marroquí en cuestiones de la pesca, Mohamed Naji.

Naji cree que el acuerdo expirado aporta esencialmente beneficios económicos a la parte europea (generando 500 puestos de trabajo para pescadores comunitarios).