Diario Vasco

Madrid, 13 jul (EFE).- La Fiscalía Anticorrupción ha pedido hoy prisión sin fianza para el comisario Enrique García Castaño, detenido el miércoles tras la filtración de una conversación del también comisario José Villarejo, en prisión por el caso Tándem, y la amiga del Rey Juan Carlos Corinna zu Sayn-Wittgenstein sobre el patrimonio del ex jefe del Estado.

Según han informado a Efe fuentes jurídicas, los dos fiscales que han asistido a la comparecencia del comisario han pedido al juez del caso Tándem, Diego de Egea, que acuerde su ingreso en prisión provisional ante el riesgo de fuga y de destrucción de pruebas.

Junto a García Castaño fue detenido el inspector jefe Antonio Bonilla, que hoy también ha sido puesto a disposición del juez de la Audiencia Nacional, y la pareja y la hija del comisario han tenido que comparecer como imputadas a raíz del hallazgo en sus domicilios de dos BMW adquiridos a una sociedad de Villarejo.

De Egea, que a raíz de las detenciones ha abierto las diligencias previas 55/2018 por delitos de cohecho y revelación de secretos, trata de averiguar si estos dos policías se sirvieron de instrumentos del Estado para proporcionar información y datos secretos de personas investigadas a Villarejo presumiblemente a cambio de dinero.

Fuentes de la investigación consultadas por Efe apuntan asimismo a que la detención de García Castaño, conocido en círculos policiales como "El Gordo", está relacionada con la información difundida por El Español y OKdiario según la cual la amiga del Rey Juan Carlos Corinna zu Sayn-Wittgenstein habría desvelado que éste tiene cuentas en Suiza y que la usó como testaferro para ocultar patrimonio en el extranjero.

Se investiga, según estas fuentes, si García Castaño pudo ser la persona que filtró a los citados medios las supuestas cintas grabadas a Corinna zu Sayn-Wittgenstein con la intervención de Villarejo, que permanece en prisión desde noviembre.

La Policía detuvo al "Gordo" en su casa, pues se encontraba de baja médica tras ser cesado como jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo del cuerpo en 2017 por las grabaciones que le hicieron hablando de supuestos chantajes de otros policías al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y a la Corona, y ser destinado como comisario zonal en el sur de Madrid.

En la operación Tándem, Villarejo fue detenido junto con su mujer y el comisario del aeropuerto de Madrid-Barajas en una operación de Asuntos Internos, que investigó durante meses el entramado empresarial del comisario y desmanteló su organización criminal.