Diario Vasco

Vigo, 13 jul (EFE).- La directiva del Celta de Vigo ya le ha trasladado al técnico argentino Antonio Mohamed su deseo de que dos de los futbolistas que finalizan contrato en el 2019 -Sergi Gómez y Jonny- no viajen con el resto de la plantilla a la concentración que a partir del próximo lunes realizarán en A la isla de A Toxa.

Las relaciones entre los agentes de los futbolistas y la dirección del club presidido por Carlos Mouriño están rotas desde hace meses. El Celta le ofreció una ampliación de contrato, con una mejora de las condiciones económicas, que ni Sergi Gómez ni Jonny aceptaron, conscientes de que a partir del 1 de enero serán "agentes libres".

Una situación, como ya sucedió con el internacional danés Daniel Wass, otro de los que se negó a renovar y terminó siendo traspasado al Valencia por seis millones de euros, que no ha gustado en el Celta, de ahí su decisión de traspasar a ambos jugadores para que no se repita el caso de Michael Krohn-Dehli, quien en el verano de 2015 abandonó el club sin dejar un euro en sus arcas.

A Sergi Gómez y Jonny la dirección deportiva le ofreció la posibilidad de iniciar más tarde la pretemporada pero los dos se presentaron el pasado lunes en las instalaciones deportivas de A Madroa para ponerse a las órdenes de Mohamed. Sólo se ausentó el mediocentro serbio Nemanja Radoja, otro de los que ha rechazado la ampliación de contrato más allá del 2019.

Por Sergi Gómez -el central más utilizado por Unzué la pasada campaña- el Celta no ha recibido ofertas pero sí por Jonny, por el que el Atlético de Madrid ha ofrecido algo más de siete millones de euros, insuficientes para el club gallego, que busca un mínimo de diez -la cláusula del lateral son 18-.

El pulso entre el Celta y estos dos futbolistas puede estallar el próximo lunes, cuando la primera plantilla inicie el "stage" de pretemporada en A Toxa. El club no quiere que viajen; Sergi Gómez y Jonny ya le han trasladado a sus compañeros que su idea es continuar ejercitándose con el grupo y que están dispuestos a pedir amparo a la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE).

El capitán de la plantilla, Hugo Mallo, reconoció este viernes que es una situación "rara", y recordó que él ya vivió algo parecido en el verano de 2009 cuando el lateral Edu Moya fue apartado tras denunciar al Celta por impago.

"Es una decisión que ha tomado el club y tenemos que respetarla. Yo sólo puedo agradecer a esos compañeros su profesionalidad. Su comportamiento está siendo increíble", dijo en rueda de prensa el lateral: "Quitando Radoja, los otros dos están aquí y nosotros los estamos tratando como unos más".

"Ojalá se queden porque les tenemos cariño, aprecio y son grandes futbolistas. Pero es una decisión que ha tomado el club y nosotros no nos podemos meter", insistió el defensa gallego, quien reveló que "de manera individual" los dirigentes celestes le explicaron las medidas que iban a adoptar.

"Sé un poco por donde van a los tiros pero no puedo decir nada. Es una decisión del club, espero que se acabe lo más pronto posible y de la mejor manera para las dos partes", añadió Hugo Mallo.