Diario Vasco

Bruselas, 12 jul (EFE).- El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) mantiene que un Estado miembro tiene la obligación de facilitar la entrada y la residencia de la pareja no nacional de un ciudadano europeo con el que mantiene una relación estable.

Así lo establece la corte europea en un fallo publicado hoy, en el que aclara que la autorización de residencia de la pareja no nacional debe basarse en un estudio pormenorizado de las circunstancias personales del solicitante y estar motivada.

De esta forma, los Estados comunitarios están obligados a conceder un trato más favorable a las solicitudes presentadas por no nacionales que mantienen una relación con un ciudadano europeo, frente a las presentadas por personas de países no pertenecientes a la Unión.

La sentencia estima así el recurso presentado por una mujer de nacionalidad sudafricana, Rozanne Banger, a la decisión del Ministerio del Interior británico de denegarle la tarjeta de residencia.

Banger y su pareja, el británico Philip Rado, logró finalmente la tarjeta de residencia en Holanda por ser miembro de la familia de un ciudadano de la UE.