Diario Vasco

Madrid, 12 jul (EFE).- Los profesionales sanitarios han pedido hoy un nuevo impulso contra el tabaquismo en España y han propuesto para ello, entre otras medidas, subir la presión fiscal de todos los productos de tabaco, con el fin de que no sean tan accesibles para las poblaciones más vulnerables, sobre todo los menores.

Esta es una de las medidas que plantean los colegios de médicos, enfermeros, dentistas, farmacéuticos y psicólogos, junto a 60 de sociedades científicas y varias asociaciones de pacientes en la denominada "Declaración de Madrid para el avance de la regulación del tabaco en España", presentada esta mañana en rueda de prensa.

En la declaración, promovida desde el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), los profesionales instan a poner en marcha una serie de medidas para que España vuelva a adquirir el "liderazgo social" que ya alcanzamos con las dos leyes antitabaco.

Piden subir los impuestos del tabaco de forma similar a la de los países más desarrollados de nuestro entorno, y que se equipare al alza su fiscalidad con la de los productos relacionados con él que contengan nicotina.

Exigen que se cumpla la ley sobre el consumo en los lugares públicos cerrados o casi cerrados, como terrazas, patios o áreas de tránsito en centros comerciales, y aplicar la regulación sobre espacios sin humo a todos los productos relacionados, como cigarrillos electrónicos y productos a base de hierbas para fumar.

Con esta medida, los sanitarios, según han explicado, quieren evitar la toxicidad pasiva que ocasionan y conseguir la desnormalización de su consumo en lugares públicos.

También consideran necesario que se prohíba fumar en cualquier tipo de vehículo para evitar la exposición al humo de los pasajeros, especialmente los menores, por motivos de salud y de seguridad vial.

Y que se amplíe la legislación de acuerdo a las recomendaciones normativas y directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre la protección al humo ambiental de tabaco.

Así, instan a ampliar los entornos sin humo a lugares al aire libre, como instalaciones deportivas y de espectáculos, paradas y andenes de medios de transporte, playas y otros espacios naturales o piscinas comunales; implicar a las fuerzas de seguridad para que se aplique la ley, y promover los hogares libres de humo.

Introducir el empaquetado neutro para disminuir el atractivo del producto a los menores de edad y aumentar su percepción de riesgo es otra de las iniciativas que persiguen los sanitarios.

Además, aconsejan realizar campañas para que se perciba el riesgo de fumar (que digan por ejemplo "cada cigarrillo te hace daño"); facilitar tratamientos para dejarlo, y financiar las intervenciones que hayan mostrado efectividad.

Por último, solicitan que se elimine la publicidad del tabaco y productos relacionados en los puntos de venta, y reforzar la prohibición de venta a menores.

Todas estas medidas, según los sanitarios, contribuirían "decisivamente" a conseguir que la población que no pretende iniciarse en el consumo no lo haga y que quien quiera dejar de fumar tenga más posibilidades de conseguirlo.

La mayoría, además, pueden ser aplicadas "sin apenas coste", según señalan en la Declaración, con la que quieren hacer frente a la percepción que existe en algunos ambientes no sanitarios de que "en tabaco ya está casi todo hecho".

A los sanitarios que firman el documento les preocupa "estar fallando" a parte de la población, especialmente a los más desfavorecidos, que cuentan con menos recursos para dejar de fumar y que son, además, los que más lo hacen, y eso aumenta las desigualdades sociales en salud.