Diario Vasco

Dublín, 12 jul (EFE).- Ryanair amortiguó hoy el impacto del parón de 24 horas convocado por un centenar de pilotos en Irlanda, con la cancelación de solo 30 de los 290 vuelos programados, aunque se abre un periodo veraniego turbulento por las movilizaciones previstas por otros colectivos de trabajadores descontentos con la aerolínea.

A esta huelga de la Asociación de Pilotos Irlandeses de Aerolíneas (IALPA) le seguirán otras organizadas por las tripulaciones de cabina (TCP) de España, Portugal, Bélgica e Italia para los próximos 25 y 26 julio.

Los pilotos de la IALPA, todos contratados directamente por Ryanair, advirtieron hoy de que no descartan más parones en las próximas semanas, a los que podrían unirse otros colegas de bases europeas o compañeros en Irlanda, aunque el resto de pilotos de la aerolínea en este país, unos 250, están empleados indirectamente, a través de agencias, o son autónomos.

Ese aviso, según los observadores, podría hacer más daño al bolsillo de Ryanair a largo plazo que la huelga de hoy, pues frenaría las reservas anticipadas de billetes de miles de clientes, ante las incertidumbres que presentan estos conflictos laborales.

En este sentido, Ryanair confirmó hoy que el parón de los pilotos está teniendo un impacto limitado en sus operaciones, sin perjuicio alguno, por ejemplo, para todos los vuelos programados desde y hacia el continente europeo.

La aerolínea destacó que ha devuelto ya el importe del billete cancelado o ha confeccionado planes de viaje alternativos, que incluyen a otras aerolíneas o ferris, para la mayoría de los casi 5.000 pasajeros afectados, todos ellos con trayectos entre Irlanda y el Reino Unido.

"Buenas noticias. Los 26 aviones de la primera tanda de vuelos han despegado esta mañana a tiempo, con muchas familias de viaje de vacaciones, gracias a los esfuerzos de la mayoría de nuestros pilotos que trabajan hoy con normalidad", anunció Ryanair en su cuenta de Twitter.

La jornada de huelga en Irlanda ha dejado, no obstante, algunas imágenes significativas, como la de un piquete de pilotos de la IALPA, vestidos con uniformes de vuelo, en el aeropuerto de Dublín, el primero de este colectivo en este país en los 33 años de existencia de Ryanair.

La IALPA, que está afiliada al sindicato Fórsa, decidió ir a la huelga la pasada semana, después de que el 99 % de los 95 pilotos a los que representa votara a favor de la movilización.

"Aunque respetamos esa decisión, lamentamos que el 25 % de nuestros pilotos en Irlanda haya hecho huelga, pero creemos que deberían haber aceptado la oferta de formar un grupo de trabajo para resolver estos asuntos", dijo al respecto Ryanair.

Fórsa y la aerolínea irlandesa mantuvieron hasta el miércoles contactos para evitar el parón y abordar las "once demandas clave" del sindicato, que giran en torno al reconocimiento de la antigüedad como criterio de promoción y a la introducción de un sistema transparente que facilite la movilidad de los pilotos entre las bases de Ryanair.

Asimismo, la IALPA considera que Ryanair no ha mejorado significativamente sus condiciones laborales y salariales desde que anunció el pasado diciembre que, por primera vez en su historia, reconocería a los sindicatos independientes.

El director ejecutivo de Ryanair, Michael O'Leary, dio ese giro inesperado en su política laboral para evitar las huelgas convocadas esas Navidades por pilotos de bases europeas y frenar su marcha a otras compañías, una fuga que le obligó a cancelar en septiembre más de 20.000 vuelos hasta marzo de 2018.

La secretaria nacional de Fórsa, Angela Kirk, afirmó hoy que la aerolínea siempre "espera a última hora" para atender las demandas de sus trabajadores y que solo "negocia significativamente" cuando "se les presenta una notificación de huelga".

Ryanair mantuvo que Fórsa y la IALPA han recibido "propuestas por escrito" respecto a las citadas demandas y que ambos han "rechazado 21 invitaciones para negociar esos documentos".