Diario Vasco

Madrid, 12 jul (EFE).- El líder de IU, Alberto Garzón, ha acusado al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena de incurrir en "excesos judiciales" con una "interpretación reaccionaria" del "procés" y crear así un "clima profundamente ultra" en el que el PP y Ciudadanos han llegado a acusar de "golpistas" a los partidos independentistas.

"Todo esto decae por su propio peso cuando un tribunal alemán acaba considerando que los hechos ni siquiera son constitutivos de posible delito (de rebelión) en virtud de las disposiciones europeas", ha dicho Garzón en declaraciones en el Congreso después de que la justicia alemana haya acordado extraditar a Carles Puigdemont por un delito de malversación, pero no de rebelión como pedía Llarena.

Garzón ha calificado de "surrealista" la situación a la que han conducido los "excesos judiciales" y la "interpretación reaccionaria de los acontecimientos" del juez Llarena, al acusar a Puigdemont de delitos de rebelión, sedición o incluso desórdenes públicos.

En su opinión, la resolución del tribunal alemán "ha condenado en gran medida la causa judicial, pero afortunadamente abre la causa política".

En ese contexto, Garzón ha apelado a "volver a encauzar el conflicto político catalán desde el diálogo entre las fuerzas políticas" y proponer soluciones.

La propuesta de IU es un modelo de república federal en el que Cataluña esté dentro de una España diversa y plurinacional, pero para que eso pueda llegar "a buen puerto", según Garzón, hace falta diálogo entre las diferentes formaciones políticas y "entender que no se puede resolver solo con jueces y policías".