Diario Vasco

Madrid, 12 jul (EFE).- La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) ha pedido hoy al Gobierno que "encauce la cruzada contra las motorizaciones diésel" y evite lanzar "dardos sin fundamento" contra este tipo de propulsores.

El presidente de Ganvam, Lorenzo Vidal de la Peña, ha afirmado en un comunicado que es "un hecho" que los nuevos motores diésel Euro 6 emiten la misma cantidad de partículas que un gasolina, pero menos CO2 "por ser más eficientes" y consumir menos carburante.

Esta petición por parte de la patronal de la distribución se produce después de que la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, asegurara ayer en el Congreso de los Diputados que el diésel tenía "los días contados" y que su impacto en la calidad del aire es "lo suficientemente importante como para ir pensando en un proceso de salida".

En opinión de la patronal, con estas declaraciones "se demoniza al diésel de forma generalizada" y se condiciona la demanda, ya que "meten en el mismo saco a modelos eficientes" y no permiten que sea el usuario el que elija de acuerdo a su criterio entre la oferta de motorizaciones.

Las matriculaciones de diésel representan actualmente el 37 % del total de las ventas de vehículos, mientras que hace dos años alcanzaban el 75 %.

Según Vidal de la Peña, "es temerario que la ministra haga estas declaraciones porque es evidente que no está teniendo en cuenta que con las tecnologías de hoy en día el diésel expulsa menos gases de efecto invernadero, que es justo lo que nuestro país debe reducir para cumplir con los objetivos medioambientales a nivel internacional".

Además, según Ganvam, estas afirmaciones provocan un "efecto negativo" para un sector económico "estratégico" como es la automoción, porque "tiran por tierra" la inversión tecnológica que se ha realizado para reducir al mínimo el potencial contaminante de estos vehículos.

Para cuidar el impacto de la movilidad sobre el entorno, el Gobierno debería ir a "la raíz del problema", que es, a su juicio, la antigüedad del parque (en España supera los 12 años de media), según Ganvam.

En este sentido, esta asociación considera que se debería abogar por un plan de incentivo al achatarramiento para retirar de la circulación los coches más antiguos y contaminantes y estimar la renovación con modelos eficientes "con independencia del motor que los propulse".

Esta medida debe completarse, según Ganvam, con una reforma fiscal que suprima el Impuesto de Matriculación y reoriente el Impuesto de Circulación para que se base en la emisiones en lugar de en la cilindrada y la potencia.

Según Ganvam, al vincularlo al CO2 y a la normativa Euro, se asociaría a la antigüedad del coche y se establecería un "sistema justo de discriminación" por su potencial contaminante, puesto que dicha normativa regula también las emisiones de NOX, azufre, partículas e hidrocarburos.