Diario Vasco

Madrid, 12 jul (EFECOM).- El director del centro de investigación Economics for Energy, Xavier Labandeira, ha dicho hoy que "ojalá sea posible realizar una reforma fiscal verde" y espera que la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, sea capaz de conseguirlo.

Labandeira, en una rueda de prensa en la que se ha presentado el primer Barómetro sobre Transición Energética de Economics for Energy, ha recordado que desde este centro siempre han defendido que eran necesarias reformas fiscales en torno a la energía en España.

Ha afirmado que las reformas fiscales mueven inversiones e influyen en las decisiones energéticas, por lo que considera bueno que la ministra para la Transición Ecológica diga que la reforma fiscal tiene que jugar un papel en el proceso de transición energética y espera que sea capaz de conseguir algo que en el pasado no se logró por intereses distintos en las distintas partes de los gobiernos.

En cuanto a la imposición de un impuesto al diésel del que se viene hablando, Pedro Linares, otro de los directores de Economics for Energy y que fue uno de los expertos que participó en el comité de sabios sobre transición energética, ha indicado que tendría un doble efecto, ya que, por un lado, desincentivaría su consumo frente a la gasolina, pero subiría el coste del transporte.

Esto incidiría en un aumento del coste de transportar mercancías en España y en cierta reducción de la actividad, con lo que a corto plazo no se vería tanto el efecto sobre las emisiones contaminantes como en la economía, que luego a largo plazo se ajustaría.

Además, ha señalado que los efectos serían diferentes entre unos lugares y otros, pues las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, con redes de transporte público sólidas, absorberían mejor el impacto de la medida que otros lugares, donde al haber menos alternativas de movilidad pública encarecería los costes a los que se ven obligados a utilizar el vehículo privado.

Labandeira ha indicado que también está influyendo en el derrumbe de las matriculaciones de vehículos diésel el temor a que en el futuro no se pueda acceder al centro de las ciudades.

No obstante, Linares ha agregado que el cambio mayoritario del diésel a la gasolina del parque automovilístico no se producirá hasta dentro de diez años, aunque se podrían ver efectos ya dentro de cinco o seis.

Xavier Labandeira ha dicho que si se quiere acelerar el proceso de renovación del parque de automóviles no va a bastar sólo con impuestos, sino que tendrá que haber algún tipo de sistema que subvencione las retiradas de coches para cambiarlos por otros más ecológicos.

Linares y Labandeira han coincidido en que si no se moderniza el parque automovilístico va a ser difícil que España cumpla sus objetivos, pues el transporte constituye el 40 % de las emisiones de gases de efecto invernadero.