Diario Vasco

Barcelona, 12 jul (EFE).- Geólogos del Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera de Barcelona (ICTJA-CSIC) han dirigido el desarrollo de un nuevo método para medir la erosión del paisaje y la evolución del relieve terrestre basándose en datos de 82 inundaciones provocadas por desbordamientos de lagos.

El nuevo método, que publica la revista "Scientific Reports", puede contribuir a evaluar el riesgo que supone el desbordamiento de presas naturales o artificiales.

Según el investigador del ICTJA-CSIC, Daniel García-Castellanos, la mayoría de modelos actuales para explicar la evolución del paisaje a escala geológica se basan en leyes semiempíricas que consideran que la incisión en el lecho fluvial es proporcional a la erosionabilidad y al trabajo ejercido por la corriente.

Sin embargo, según el geólogo, los valores de erosionabilidad obtenidos por esos modelos están sesgados por el pobre conocimiento de las condiciones climáticas e hidrológicas del pasado.

Por eso, el nuevo método para medir la erosionabilidad del suelo se basa en los datos de 82 inundaciones provocadas por desbordamientos de lagos, un fenómeno que frecuentemente causa graves riesgos y desplazamientos de población.

"El estudio muestra que la erosión es el mecanismo por el que el desbordamiento desencadena esas inundaciones y que puede ser estimada en la misa forma en que los geomorfólogos estiman la evolución del relieve terrestre", ha señalado García-Castellanos, que ha dirigido el estudio.

"Este método proporciona valores de erosionabilidad que muestran una relación cuantitativa con la litología similar al análisis de erosión fluvial, lo que amplía el rango de escalas hidrológicas y temporales de los modelos de incisión fluvial y sugieren una coherencia entre los mecanismos de erosión a largo plazo y los catastróficos", ha detallado el investigador.

Los resultados podrían permitir una mayor predictibilidad de los futuros modelos de erosión y aportan luz sobre las condiciones que conducen a las inundaciones explosivas provocadas por el desbordamiento de lagos.

La formación de estos lagos por avalanchas o deslizamientos de tierra causa periódicamente riesgos importantes de inundación que obligan a evacuar zonas densamente pobladas, como sucedió, por ejemplo, en el valle de Hunza, en Pakistán, en 2010.