Diario Vasco

Pontevedra, 12 jul (EFE).- Un hombre de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) que está acusado de mantener contactos sexuales con sus dos hijastras, ambas menores de edad, ha asegurado hoy en el juicio por estos hechos en la Audiencia de Pontevedra que las relaciones que tuvo con ellas fueron "todas consentidas".

La Fiscalía considera que es autor de un delito continuado de agresión sexual, en el que la víctima es la mayor de su pareja, que sufrió estos episodios entre los 13 y los 17 años de edad; y de un delito continuado de abusos sexuales, por someter a diferentes tocamientos a su hijastra más pequeña, de tan solo 11 años.

Ante el tribunal de la sección segunda de la Audiencia de Pontevedra, el acusado ha reconocido haber tenido relaciones sexuales "completas" con la mayor de las dos hermanas, algo de lo que dijo estar "muy arrepentido".

Sin embargo, ha negado que hubiese amenazado u obligado a la joven para acostarse con él y que lo que ambos tenían era una "relación sentimental", que comenzó en 2013 cuando las niñas llegaron a España desde Bolivia, su país de origen.

"Empezó como un juego", ha explicado y, un año después, comenzaron las relaciones sexuales, siempre aprovechando que su mujer no estaba en casa, y ha reconocido también que, con posterioridad, sometió a "tocamientos" a su hijastra más pequeña.

La víctima de mayor edad, que declaró detrás de un biombo, ha negado que las relaciones con su padrastro, que se repetían con frecuencia casi diaria, fueran consentidas y ha explicado, entre lágrimas, que "siempre" se resistió y que "a veces era como un muñeco".

A este respecto, las psicólogas del Instituto de Medicina Legal de Galicia, que evaluaron el testimonio de la joven, concluyeron que su relato de agresiones y abusos es "muy creíble".