Diario Vasco

Río de Janeiro, 12 jul (EFE).- Amnistía Internacional (AI) denunció hoy la "falta de voluntad" de las autoridades brasileñas en resolver el asesinato de la concejala de Río de Janeiro y activista de derechos humanos Marielle Franco ocurrido hace casi cuatro meses.

"La no resolución del asesinato de Marielle Franco demuestra ineficacia, incompetencia y falta de voluntad de las instituciones" en solucionar el caso, afirmó en un comunicado Jurema Werneck, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Brasil.

Werneck señaló que "es urgente el establecimiento de un mecanismo externo e independiente para monitorear la investigación" de este crimen que conmocionó a Brasil y fue condenado por diversos organismos internacionales.

Asimismo, la organización denunció el supuesto "pacto de silencio", publicado por la prensa local, entre la cúpula del Ejército brasileño que controla la seguridad de Río y el Gobierno del presidente Michel Temer para preservar las indagaciones de la policía.

"Sin embargo, ese silencio después de cuatro meses sugiere falta de compromiso de las autoridades con la solución del caso", indicó Amnistía en la nota.

En la noche del pasado 14 de marzo Franco fue asesinada a tiros junto al conductor del vehículo en el que viajaba, Anderson Gomes, en el centro de Río de Janeiro.

El asesinato de la concejala se produjo prácticamente un mes después de que el Gobierno brasileño decretara la intervención militar en el área de seguridad del estado de Río, que dejó en manos de las Fuerzas Armadas el control del orden público.

Las autoridades no han detenido hasta el momento a sospechoso alguno, si bien las investigaciones apuntan a la implicación de milicias y de un concejal del consistorio carioca.

Amnistía pide encontrar a los culpables y esclarecer si la munición utilizada era de un lote vendido a la Policía Federal, si el arma era de uso restringido a las fuerzas de seguridad o por qué varias de las cámaras de seguridad de la zona estaban desconectadas justo la noche del doble homicidio.

"La no solución del caso demuestra de forma incontestable la falta de compromiso del Estado brasileño" con los defensores de Derechos Humanos, reiteró Werneck.

Franco, de 38 años y militante del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL), denunciaba con frecuencia los abusos policiales, era socióloga de profesión y procedía del complejo de favelas de la Maré.

Además, fue la quinta legisladora más votada en las elecciones de 2016 para el Concejo de Río de Janeiro.

"En vida, Marielle siempre se movilizó por la Justicia y contra la violencia del Estado. Presionar por la resolución de este crimen es mantener viva su lucha por los derechos, su legado y su memoria", concluyó Werneck.