Diario Vasco

Barcelona, 4 jun (EFE).- Científicos en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y del Centro Nacional de Análisis Genómico-Centro de Regulación Genómica (CNAG-CRG) han descifrado el papel de un complejo de proteínas vital para las células que podría tener relación con el crecimiento de algunos tipos de cáncer.

El estudio, que publica hoy la revista "Nature Structural and Molecular Biology", ha descifrado el papel de dos variantes de cohesina -un complejo de proteínas vital para las células- en la organización 3D del genoma.

Los investigadores creen que la alteración de una de las variantes podría estar relacionada con cambios en la identidad celular y, consecuentemente, con el crecimiento de células tumorales en algunos tipos de cáncer, como el sarcoma de Ewing, la leucemia mieloide aguda o el cáncer de vejiga.

La investigación ha analizado las funciones de la dos variantes de la cohesina, que contiene dos subunidades, SA1 y SA2, y ha demostrado cómo la alteración de SA2 influye en la expresión de los genes y podría favorecer la pérdida de diferenciación en las células tumorales.

Para averiguar la función de la cohesina SA1 y SA2, y tratar de entender como la ausencia de la segunda favorece el crecimiento de las células tumorales, los autores han llevado a cabo un estudio detallado de la estructura 3D del genoma utilizando tecnologías de última generación.

"Es difícil de entender que haya una mutación en algo esencial para la célula y que la célula sea capaz de sobrevivir, como sucede en las células tumorales", ha destacado la jefa del Grupo de Dinámica cromosómica del CNIO, Ana Losada.

El papel diferenciado en la organización del genoma entre las variantes SA1 y SA2 ha permitido, por primera vez, diseccionar la función de esta proteína esencial para la vida de la célula.

"Sin conocer la función de cada una de las variantes de cohesina, es muy difícil descifrar su papel en procesos cancerígenos. Este trabajo nos acerca más a este objetivo y es un nuevo ejemplo de cómo el estudio de la organización 3D del genoma contribuye a una mejor comprensión y caracterización de la regulación de los genes", ha puntualizado el jefe grupo de Genómica Estructural del CNAG-CRG, Marco A. Marti-Renom.

La investigación ha demostrado que los dos complejos cumplen funciones diferentes: la cohesina-SA1 es importante para conformar la estructura global del genoma y parece trabajar siempre al lado de la proteína CTCF.

Sin embargo, la cohesina-SA2 es mucho más versátil y es capaz de unirse a varios factores de transcripción para formar loops (lazos de cromatina), es decir, interviene en la expresión de los genes.

Esto ha llevado a los autores a pensar que lo que hace SA2 es establecer las conexiones genómicas que definen la identidad de cada tipo celular.

"Pensamos -ha concluido Losada- que la ausencia de esta cohesina es lo que lleva a las células a tumorales a perder su identidad, en tanto que la presencia de la otra variante, SA1, les permite sobrevivir y llevar a cabo la división celular".