Diario Vasco

Madrid, 5 abr (EFE).- Un porcentaje importante de la población española no alcanza las actuales recomendaciones de ingesta de calcio, magnesio y vitamina D, al contrario que ocurre con el fósforo, donde casi la totalidad de los ciudadanos se encuentran dentro de las referencias nacionales y europeas.

Estos son los principales resultados del estudio ANIBES "Ingesta diaria reportada, diferencias entre el consumo reportado y el nivel necesario para su adecuación y fuentes alimentarias de calcio, fósforo, magnesio y vitamina D en la población española", coordinado por el profesor Gregorio Varela-Moreiras, presidente de la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

La investigación, realizada a 2.009 personas de entre 9 y 75 años, constata que entre el 76 % y el 79 % de los participantes presentan consumos de calcio y magnesio menores al 80 % de las recomendaciones de ingesta diaria nacionales (en lo que respecta a las referencias a nivel europeo estas cifras fueron del 66 % y del 72 %, respectivamente).

Respecto a la vitamina D, el 94 % de la población señaló ingestas al 80 % de las recomendaciones a nivel nacional, cifra que es el 93 % respecto a los valores europeos, según el estudio, publicado en la revista científica internacional Nutrients.

No obstante, el 85 % de las necesidades de esta vitamina se obtiene por irradiación solar, precisa el doctor Ángel Gil, catedrático de la Universidad de Granada y presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (Finut).

La principal fuente de calcio para el total de la población fue la leche y los productos lácteos, seguidos de cereales y derivados y de verduras y hortalizas y, al contrario que en otros países de la Unión Europea, los pescados y mariscos representan una fuente importante para los españoles, especialmente en las franjas de edad de 18-64 años y de 65-75 años.

En el caso del fósforo, la leche y los productos lácteos son también la principal fuente alimentaria de este mineral, seguido por carnes y derivados, cereales y derivados y pescados y mariscos, mientras que el magnesio se obtiene principalmente a través del consumo de cereales.

En cuanto a la vitamina D, pescados y mariscos, huevos y leche y productos lácteos fueron las principales fuentes alimentarias.