Abocados a la convivencia con la avispa asiática

Apicultores guipuzcoanos ven cómo esta especie de insecto se hace cada vez más fuerte en nuestro territorio

DANIEL SORIAZU , DIARIOVASCO.COM
Abocados a la convivencia con la avispa asiática

Es algo que ya no tiene vuelta atrás. O al menos, así lo aseguran los apicultores guipuzcoanos que ven cómo esta especie de insecto se hace cada vez más fuerte en nuestro territorio y podría acabar con las abejas autóctonas si no se pone remedio.

Tendremos que aprender a convivir con ella porque ha venido para quedarse señala Egoitz Galarza, veterinario de la Asociación de Apicultores de Gipuzkoa. Y añade: ya hay mucha población de esta avispa y necesita mucha carne y proteína para sobrevivir.

La avispa asiática es carnívora y se alimenta de otros insectos como la propia abeja, lo cual perjudicaría seriamente la polinización de todas las plantas y el trabajo de los apicultores. Además de ello, también puede hacer daño en algunas cosechas ya que come frutos como la manzana o la uva. Por si todo esto fuera poco, puede llegar a ser carroñera. Jamás matará a un animal para comérselo pero si encuentra alguno muerto tranquilamente lo hará.

Si la población de Vespa Velutina (su nombre científico) se descontrolase provocaría un desequilibrio importante en nuestra flora.

Se cree que esta avispa llegó a Francia en el año 2003 y a partir de ahí fue colándose en nuestro territorio hasta el punto de que el año pasado la Diputación llegó a retirar hasta 900 colmenas. Por ello las instituciones también dan la voz de alarma. De hecho, varios ayuntamientos han puesto en marcha una iniciativa para alertar a la ciudadanía y pedir su colaboración en la lucha contra este insecto.

No queremos asustar a la gente, pero en la Administración no llegamos a todo señala Olatz Urrutibelaskoa, técnico de Medio Ambiente del ayuntamiento de Hernani. Esta localidad se ha sumado a otras en una campaña en la que se ofrecen charlas para hablar de esta avispa y se solicita la participación de la gente para destruir los nidos primarios. Se trata de una especie de colmena pequeña, de unos cinco centímetros que entre marzo y mayo las avispas reinas construyen para colocar sus huevos. La reina de cada uno de estos nidos construirá otro nido en el que producirá unas 200 nuevas reinas.

Retirar estos nidos no está exento de riesgo de picaduras ya que dentro viven la reina y alguna avispa obrera. Por ello, ante todo si no uno no está seguro de poder quitarlo, lo mejor es dejarlo en manos de la guardia municipal. En cualquier caso, para aquellos que lo vean accesible, se les recomienda hacerlo antes del amanecer o después del anochecer. Meterlo en una bolsa, echar insecticida y destruirlo. Y en cualquier caso, siempre dar constancia a las autoridades de su retirada.

Lejos de lo que se pueda pensar, la avispa asiática es más pequeña que la autóctona. Se diferencian sobre todo en que son prácticamente negras exceptuando algunas partes amarillas como la zona del abdomen y los extremos de las patas.