Euskaltel busca un patrocinador

Sin la ayuda institucional, que se acercaba a los tres millones de euros, quiere una empresa que complemente el presupuesto del equipo

BENITO URRABURU
Euskaltel busca un patrocinador

San Sebastián. No son buenos tiempos para la lírica, al menos para la lírica ciclista, y Euskaltel-Euskadi pretende fortalecer su proyecto deportivo con la llegada de una nueva firma comercial que ayude a sostener económicamente el equipo, cuya continuidad está garantizado para las próximas cuatro temporadas, hasta 2016, aunque la mayoría de los contratos de sus corredores están firmados hasta 2014 o 2015.

Las cifras que se barajaron cuando la empresa de telefonía decidió seguir adelante con el patrocinio ciclista, alejado de la Fundación Euskadi con una idea nueva acorde con los tiempos que se marcan en el ciclismo mundial, hablaban de un presupuesto que se cifraba entre los nueve y los diez millones de euros por temporada.

De esa cantidad de dinero, una partida en torno a los dos millones de euros llegaría de los distintos patrocinadores: Orbea y BioRacer, entre otros. Las instituciones, Gobierno Vasco, Diputación de Bizkaia, Diputación de Gipuzkoa y Diputación de Álava, aportaban unas cantidades que se situaban en torno a los tres millones.

Pero ese dinero, el de las instituciones, no va a llegar. La Diputación de Bizkaia llegó a aportar al proyecto 1.800.000 euros. La de Gipuzkoa, en sus mejores momentos, un millón de euros que últimamente se habían reducido a 800.000. Lo del Gobierno Vasco era variable y llegaba por diferentes conceptos.

Euskaltel-Euskadi se ha encontrado con que dejará de percibir un montante económico que se sitúa en torno a esos tres millones de euros citados, por lo que, con buen criterio, va a tratar de incorporar un nuevo patrocinador al equipo ciclista, que mitigue, hasta donde sea posible, ese desfase con el que se encuentran.

Consolidar el proyecto

Una situación que ya se barajó hace meses, cuando la situación económica era mejor y no se conocía en profundidad lo que podrían aportar las instituciones.De todas formas los responsables de la formación ciclista eran conscientes que el dinero público iba a escasear. Lo que nadie esperaba es que la aportación fuese de cero euros, o casi.

De momento, el equipo seguirá llamándose Euskaltel-Euskadi y no parece que la palabra Euskadi vaya a desaparecer del maillot, independientemente del nombre que se pueda asociar a Euskaltel.

Esa búsqueda de un patrocinador no inquieta a los dirigentes de la empresa, en la que también ha habido un cambio de accionarado, con nuevos socios y nuevas ideas, por lo que todo lo que contribuya a poner menos dinero por parte de Euskaltel empresa será bienvenido.

Las cuentas son sencillas. Si a los nueve millones de presupuesto que maneja la formación se le quitan los tres que aportaban las instituciones y se le suman los dos que ponen los patrocinadores actuales, nos encontramos con que Euskaltel tendría que aportar siete millones. Con un patrocinador, esa cantidad se rebajaría de una forma importante, hasta donde se pueda.

Euskaltel, que ha apostado, hasta donde le ha dejado la legislación deportiva vigente, por los ciclistas y el ciclismo vasco, debe buscar soluciones económicas para conseguir hacer su proyecto más viable. Y en eso están, negociando con diversas firmas que puedan incorporarse a su maillot. Están trabajando con ilusión para que la idea que han puesto en marcha se mantenga lo más posible en el tiempo.

El dinero público escasea cada vez más y el patrocinio privado tampoco anda muy boyante, por lo que por el bien del ciclismo vasco hay que confiar en que otra empresa, que cuadre con la filosofía de Euskaltel y que tenga cierta afinidad con ellos, se una al maillot naranja.

Euskaltel, su equipo ciclista, no tiene problemas económicos, no hay tensiones, pero sí quiere mitigar su aporte económico. Y en eso están.