La autovía de Pamplona a Jaca se paraliza ante la falta de presupuesto

De los siete tramos en obras o en proyectoen Huesca, solo se terminará uno en 2013

FERNANDO SEGURA

Los numerosos guipuzcoanos que disfrutan del esquí en el Pirineo aragonés o que disponen de una segunda residencia en la zona seguirán suspirando por la ejecución de la Autovía del Pirineo (A-21). En un futuro que se prevé largo, no tendrán más remedio que mantenerse fieles a la N-240. El Ministerio de Fomento ha frenado en seco la construcción de la autovía en el tramo aragonés, sin que se haya comprometido a fijar una fecha para su finalización.

La autovía es una realidad en Navarra. El territorio vecino terminó la obra de sus 46 kilómetros (Noáin-Yesa-límite con Aragón) en enero de este año. Sin embargo, pasada la muga con Aragón, la autovía se divide en nueve tramos de los que solo dos están abiertos al tráfico, pero sin conexión entre ellos y distantes 15 kilómetros del tramo navarro. Por tanto, de sus 57,5 kilómetros, solo 8,3 se encuentran en servicio.

La única buena noticia para los conductores que quieran dirigirse al Pirineo aragonés reside en que la próxima fase a abrir en este territorio es el recorrido entre el límite con Navarra y Tiermas. Serán 4,3 kilómetros que conectarán con los 46 ya abiertos en Navarra. Fomento contempla en sus presupuestos partidas para esta obra, de forma que el próximo año se abrirá al tráfico. A partir de este punto, en los siguientes seis tramos en obras o en proyecto todo son incógnitas. Tres se encuentran en ejecución y las constructoras prevén parar, ante la falta de financiación. Se trata de las fases Sigüés-enlace con la A-1601 (2,5 kilómetros), Puente la Reina de Jaca-Santa Cilia (7,2 kilómetros) y Santa Cilia-Jaca oeste (9 kilómetros). Los tramos que cuentan con proyecto aprobado, no arrancarán: Tiermas-Sigüés (6,6 kilómetros), límite con Zaragoza-Puente la Reina de Jaca (11,6 kilómetros), Variante de Jaca (8 kilómetros).

Eje pirenaico sin peaje

La autovía del Pirineo lleva camino de eternizarse. El primer tramo, los doce kilómetros entre Noáin y Monreal, se abrieron a la circulación en 2006, pero seis años más tarde, de los 103 kilómetros de autovía entre Pamplona y Jaca, faltan por ejecutar más de la mitad. Este retraso ha provocado el enfado en el Gobierno de Navarra. Hay que tener en cuenta que la A-21 tiene un carácter estratégico para Navarra, debido a su potencial para activar la economía de los valles pirenaicos de Roncal y Salazar, así como la zona de Lumbier, Sangüesa y Yesa.

La A-21 no se limitará a comunicar Navarra con Aragón. En Jaca, la carretera enlazará con la Autovía Mudéjar (A-23) y, a través de ésta, con la A-22 (autovía Huesca-Lleida). Por tanto, se convertirá en una alternativa gratuita para comunicar Euskadi y Navarra con Cataluña, utilizando el eje pirenaico en lugar del valle del Ebro, este último de peaje.

Fotos

Vídeos