El gran salto de Iñaki

Acaba de vender su empresa, con oficina en el Soho, por más de 20 millones de euros. Es de Alicante, tiene 36 años y le dio calabazas a Bill Gates, que no pudo ficharle ni con un puestazo en Microsoft

DANIEL VIDAL
El gran salto de Iñaki

a noticia le llegó justo después de casarse. Unos ejecutivos de Singapur estaban interesados en mantener una «importante reunión» sobre su pequeña empresa e Iñaki Berenguer tuvo que cancelar el viaje de novios. «A mi mujer no le hizo gracia, pero mereció la pena». Y tanto que la mereció. Aquellos ejecutivos resultaron ser los dueños de la mayor compañía de telecomunicaciones de Asia (SingTel) y acabaron desembolsando más de 20 millones de euros para comprar Pixable, una aplicación que permite almacenar y organizar fotografías especialmente a través de las redes sociales y con la que Iñaki Berenguer, 36 años y fan de Michael Jordan, se ha hecho famoso y millonario.

La cifra de la operación, que se cerró el pasado mes de septiembre, multiplica por diez la inversión inicial, alrededor de dos millones que Iñaki consiguió gracias a la confianza y el generoso bolsillo de amigos, familiares y algún fondo de inversión que dio el empujón definitivo al sueño de un chaval de Muro de Alcoy (Alicante). «Muchos colegas no veían claro que fuera a devolverles el dinero... ¡Y al final lo han multiplicado por tres!»

Su oficina, en el barrio neoyorquino del Soho, es una pequeña torre de Babel en la que trabajan israelíes, chinos, japoneses, indios, sudafricanos y varios españoles que, con Berenguer a la cabeza además de fundador sigue siendo consejero delegado, han convertido esta empresa en un referente internacional con cuatro millones de usuarios y otros 460 millones en potencia. Pixable también crecerá en trabajadores. De los 20 fijos y 10 temporales muchos de ellos tentados en el pasado por Google o Facebook, la empresa se plantea alcanzar los 150 en 18 meses gracias a la integración en SingTel. Aunque parece que pocas cosas más cambiarán en la empresa. El día que Berenguer atiende la llamada del periodista, toda la oficina se prepara para recibir la primera visita de los nuevos dueños de la empresa. Pero no hay nervios. Todo sigue igual que siempre. El día que SingTel compró Pixable, sin ir más lejos, Iñaki y los suyos curraron hasta bien tarde en la actualización de la aplicación para el iPhone 5.

Tampoco esperen grandes lujos en esta historia. Este ingeniero de telecomunicaciones, que tiene registradas ya varias patentes, reconoce que no se ha dado ningún capricho fuera de lo normal cuando la cartera se le ha llenado de dólares. «¡Es que tengo todo lo que necesito! Y además he estado muy liado...», se excusa.

Con celebrities

Entre sus gastos fijos están los vuelos regulares a Madrid y los 3.500 euros al mes que paga por un loft de una habitación en West Village, donde vive con su mujer. Para Manhattan es prácticamente una ganga y encima le pilla a 20 minutos del trabajo. Un trayecto que siempre está lleno de encuentros con celebrities. Con una de las más importantes del mundo, Bill Gates, estuvo trabajando codo con codo unos meses gracias a una beca del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachussets, reconocida como la mejor escuela de ingeniería del mundo. Los 80 premios Nobel que han pasado por sus aulas avalan semejante galardón. Después de aquellas prácticas, Gates se quedó prendado con las habilidades de su pupilo y quiso ficharle en Microsoft con un sueldazo. Pero Iñaki le dio calabazas. «Sentía que si me iba con él dejaba tirada a mucha gente. Y aposté por Pixable».

¿Eso es lo más parecido a renunciar a un sueño?

¡No! Pensé que dejaba escapar una buena oportunidad, pero confiaba mucho en mi proyecto. Además, mi sueño siempre fue estudiar en Cambridge, cuna de tantos buenos científicos, y ya lo cumplí. ¡Estuve alojado en la misma habitación en la que Stephen Hawking hizo su doctorado!

Este aficionado a las maratones y al footing en Central Park no ha dejado de ver la meta clara. «Siempre he querido fundar mi empresa. ¡Pero me arrepiento de no haberlo deseado desde crío!» Desde su posición, Berenguer aconseja: «En España tenemos que creérnoslo más. De aquí han salido auténticos genios: Picasso, Dalí, Adriá... ¡Incluso Xavi o Casillas! Necesitamos un cambio de actitud, tener más role models modelos a seguir más allá de futbolistas o cantantes». Él, de niño, admiraba a Michael Jordan. Pero no solo por sus vuelos hacia la canasta. «Era un ejemplo de superación. El año que consiguió el mejor porcentaje de tiros libres en la NBA, él seguía practicando para intentar mejorar». Como Jordan, Iñaki Berenguer no se detiene y quiere seguir cosechando éxitos. Proyectos y objetivos no le faltan. Eso sí, uno de los más inmediatos es hacer ese frustrado viaje de novios. Y ya hay fecha y destinos probables. «A primeros de año nos iremos a Namibia o Hawái. Queremos descansar». Será si las ofertas millonarias se lo permiten.

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