Dragones enfrentados

'El cazador de dragones' se estrena con discrepancias entre director y productora

MIKEL G. GURPEGUISAN SEBASTIÁN
Dragones enfrentados

El cazador de dragones (Dragoi ehiztaria), se estrena por fin en los cines. La película en euskera de mayor presupuesto de la historia, que cuenta la historia de un militante de ETA político-militar, llega hoy a las salas tras un largo proceso de postproducción y con el enfrentamiento entre su director, Patxi Barco, y la productora,Zurriola Group Entertainment.

Barco remitió ayer, la víspera del estreno, un comunicado a los medios en el que indicaba que «lamentablemente, no puedo asumir la copia con la que la productora pretende estrenar El Cazador de Dragones dado que después de este parón de casi dos años es la productora la que ha asumido, a escondidas y sin contar con el director, todo el trabajo final de posproducción. Trabajo que lógicamente y como queda además reflejado en el contrato que suscribí en su momento, era responsabilidad exclusiva del director».

El donostiarra afirma que no ha emprendido acciones legales para impedir el estreno por no perjudicar a terceras personas. El montaje final, señala, «no ha respetado en absoluto mi punto de vista artístico y técnico, y por lo tanto al distribuirse así me perjudica moral, personal y profesionalmente».

Desde la productora, el guionista y jefe del proyecto Ángel Amigo dijo no querer entrar en polémicas y facilitó copia del contrato firmado por Barco, que especifica que «la versión definitiva de la obra será propuesta por el autor a la productora. En caso de desacuerdo entre ambos, corresponderá decidir sobre la citada versión final a la productora».

Según Amigo, «ese artículo es la base del cine, en que las productoras tienen el corte final. Siempre surgen discrepancias, en este caso no ideológicas o de enfoque sino artísticas o técnicas, y las reglas del juego dan a la productora el acabado final».

Los buenos y los malos

El desencuentro se suma a un proyecto que ya contaba con muchos aspectos que lo hacen singular. Por un lado, indudablemente, su contenido político. Con guión del productor errenteriarra Ángel Amigo, que antaño militó en ETA político-militar, su intención se condensa en la pregunta que lanza: «¿Cómo explicar a un niño que su padre mataba por solidaridad?».

Pero, además, con más de 2,5 millones de euros de presupuesto, nos encontramos ante la cinta más cara nunca rodada en euskera. Tiene producción vasca (Zurriola)y cubana (ICAIC, el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos), así como participación de TVEy ETB. Rodada en Gipuzkoa y mayormente en exteriores de Cuba, El cazador de dragones ofrece también elementos infrecuentes en las películas vascas: 750 extras, explosiones, tiroteos y la espectacular aparición en la escena clave de un MI-25, el mayor helicóptero del ejército cubano.

El largometraje combina dos líneas muy dispares, las escenas de acción con las reflexiones del protagonista, un desencantado, taciturno y contradictorio miembro de ETA p-m que tras la disolución de la organización, a finales de los años 70 continúa su lucha en las guerrillas revolucionarias de Nicaragua y El Salvador. «Cuando luchaba contra Franco éramos de los buenos. Luego nos volvimos terroristas, pero cuando abandonamos la lucha armada, volvimos a ser de los buenos», dice el protagonista en un momento del metraje.

La larga gestación de Dragoi ehiztaria comenzó con El año de todos los demonios, el documental que hizo Ángel Amigo sobre la desaparición de Pertur. Aquel trabajo le permitió hablar con muchos antiguos activistas de ETA y recuperar los recuerdos de su propia experiencia como persona que hasta 1977 estuvo en la organización terrorista. De aquellas reflexiones y vivencias surgió el guión de El cazador de dragones, que plantea la necesidad de un padre de explicarse a su hijo, quien le pregunta inocentemente por los porqués de su «pasado comprometido». Aunque tal vez sus reflexiones no lleguen demasiado lejos y la voz en off de Gorka suene algo sentenciosa, El cazador de dragones se atreve a lanzar preguntas y a plantear cuestiones personales poco frecuentes en el cine.

Asier Hormaza está presente en prácticamente todas las secuencias. Su personaje, Gorka, vive una complicada historia de amor con una médica, Maddalen, a la que da vida Itziar Ituño. En el reparto no faltan conocidos rostros cubanos, como los de Carlos Acosta y Jorge Perugorría.

Curiosamente, Ángel Amigo, y el actor habanero Carlos Acosta también participaron en 1994 en Maité, la película que abrió una cadena de coproducciones vasco-cubanas de las que El cazador de dragones es el último eslabón.

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