«Apostamos por el XX y la nueva creación»

MARÍA JOSÉ CANOSAN SEBASTIÁN

no

san sebastián. El maestro Escudero, pero también la música de Mahler y Schoenberg son la carta de presentación de Ciklus Ensemble en la Quincena.

¿Cómo se formó el grupo y con qué objetivos?

Se formó a finales de 2010 por alumnos de Musikene con un objetivo muy claro: la música del siglo XX y de nueva creación. Nuestra dinámica está basada en el intercambio y la experimentación, a partir de una estrecha relación intérprete-compositor, apostando por

los jóvenes creadores actuales.

Hoy abren su concierto con tres lieder de Mahler ¿Qué destacaría de ellos?

Pertenecen al primer ciclo de canciones de Mahler: Lieder eines fahrenden Gesellen (Canciones de un compañero de viaje). Tienen gran belleza y expresividad. El ciclo fue inspirado por el desamor que tuvo Mahler con una cantante y podemos encontrar recursos que más tarde explotará en sus futuras obras, como en su Primera Sinfonía.

¿Por qué han escogido estos y no otros?

Porque junto con La Canción de la Tierra, fueron las dos obras que

Schoenberg arregló para grupo de cámara. Además de la relación de admiración entre Mahler y Schoenberg, hemos querido también mostrar las diferencias del tratamiento del lied en los dos ciclos.

De hecho, ofrecen también hoy Pierrot Lunaire de Schoenberg.

Así es. El cabaret degenerado o cabaret negro, como se ha definido al ciclo Pierrot Lunaire, es una obra absolutamente espectacular. Schoenberg la compuso casi obsesivamente en un plazo muy corto de tiempo, después de pasar una crisis familiar y de soledad, y todo ello se acentuó por la tristeza de la muerte un año antes de Mahler. Ese conjunto de emociones de frustración, rabia o impotencia se ven reflejadas en la figura de Pierrot. Todo en esta obra, formada por 21 breves piezas, es surrealista e improbable. Es una obra que, a mi parecer, encierra más secretos que respuestas.

Hoy también recordarán al maestro Escudero con el Concierto para clavecín y sexteto orquestal. Es una obra muy curiosa y su instrumentación puede recordar a la utilizada por Falla en su Concierto para Clave o Psyché, aunque el mundo musical que crea el maestro Escudero es completamente diferente. Es una obra llena de colores y contrastes, hay momentos de gran fuerza y rítmica, y otros donde la música se vuelve más lírica, e incluso diría que sensual.

Fotos

Vídeos