«Nuestros horarios de comidas y cenas son disparatados»

La socióloga Inés Alberdi, afirma que el mal reparto del tiempo tiene un coste en salud, bienestar y productividad

DV
«Nuestros horarios de comidas y cenas son disparatados»

«Somos el país de Europa que más tarde se acuesta. Y nuestros jóvenes son los más ojerosos por las mañanas». Es la crítica que ha realizado hoy la socióloga Inés Alberdi (Sevilla, 1948), directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para las Mujeres entre 2008 y 2010, en la inauguración del VI Congreso Nacional para Racionalizar los Horarios. «Tenemos que cambiar para lograr una vida cotidiana más satisfactoria», dice. En la inauguración han estado presentes Gemma Zabaleta, consejera de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, y Juan Karlos Izagirre, alcalde de San Sebastián.

Para esta catedrática de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, que fue directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para las Mujeres entre 2008 y 2010, el tiempo es el bien más democrático de nuestra vida. «Se nos da en igual cantidad a todos y lo que nos diferencia es lo que hacemos con él», dice..

España ha registrado en las últimas cuatro décadas un cambio extraordinario en las formas de vida. «Con la transición y la democracia política llegó la democracia a la vida familiar y la igualdad entre hombres y mujeres. Son las mujeres las que más han cambiado. Han accedido a la formación y tienen las mismas aspiraciones y ambiciones que los hombres».

Pero en un país moderno se da un estilo de vida antiguo. «Los horarios en la vida cotidiana están pensados para familias donde uno de los progenitores se dedica a la casa, la tarea la hacen los abuelos, o todos fuéramos ejecutivos con las tareas domésticas y de crianza resueltas».

Más allá del Bidasoa, la comida es ligera y la cena reúne a la familia. «Nuestros horarios de comidas marcan una distancia enorme con los vecinos europeos. Hace unos años una encuesta establecía que en España se cena de media a las 21:45 horas, frente a las 19 horas en Francia».

La jornada laboral es más larga y las horas de sueño más cortas en nuestro ámbito frente al resto de Europa. «Un 65% de las personas en España permanece levantada pasadas las doce de la noche, cuando en países vecinos llevan tiempo acostados. Los programas de televisión de más audiencia empiezan a las 23 horas y acaban a las 24 o a la 1 de la madrugada. Son costumbres con un enorme coste en salud, bienestar y productividad».

En cuanto al uso del tiempo, Inés Alberdi destaca que las mujeres tienen una mayor carga de horas de trabajo. «Según una encuesta del INE, las mujeres trabajan una hora y cinco minutos más al día que los hombres, si se suma e trabajo remunerado y el doméstico. Eso supone menos tiempo para actividades como el deporte, la televisión, la informática o la vida al aire libre».

La socióloga defiende el horario continuo, «que en nuestro ámbito es de momento yuna excepción». Y puso el ejemplo de Estados Unidos, donde la gente trabaja de 9 a 5, con media hora para comer. «Comer en la oficina o en la calle es en nuestro ámbito un tabú».