El Pleno del Ayuntamiento da su primer visto bueno a la reforma del estadio de Anoeta

PSE, PP, PNV y H1! apoyan la operación prevista por la Real, Aralar se opone y EA y Alternativa se abstienen

AINGERU MUNGUÍA , SAN SEBASTIÁN
El Pleno del Ayuntamiento da su primer visto bueno a la reforma del estadio de Anoeta

La corporación municipal donostiarra ha dado el visto bueno urbanístico a la reforma del estadio de Anoeta. Pero es sólo un primer paso que deberá ratificar la nueva corporación que surja de las elecciones del 22 de mayo.

Con los apoyos políticos obtenidos el proyecto no corre riesgo de encallar en la siguiente legislatura, ya que los apoyan las principales fuerzas políticas: PSE, PP y PNV. La operación prevé acercar las gradas al césped, un aumento del número de asientos y realizar una nueva cubierta. El expediente urbanístico lo permite mediante el aumento de la edificabilidad de la parcela en 15.800 m2 de suelo terciario que se desarrollará en forma de cuatro torres pegadas a la estructura del estadio que además servirán para sustentar la nueva cubierta.

Da la casualidad de que el expediente es la primera modificación que sufrirá el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, aprobado el año pasado. El Ayuntamiento da el aval urbanístico a la remodelación del estadio de Anoeta, sin citar en ningún momento a la Real Sociedad porque será un concurso convocado al efecto el que determine qué sociedad o entidad quiere llevar la reforma adelante.

El alcalde, Odón Elorza, quiso dejar claro además que el Ayuntamiento cumple con sus compromisos establecidos en el convenio firmado el año pasado con la Real Sociedad, y afirmó que la administración municipal no pondrá un euro en la operación.

Las cuatro torres

El expediente urbanístico aumenta la edificabilidad de la parcela del estadio en 15.800 m2 sobre rasante y en 3.000 m2 bajo rasante, lo que ayudará a la Real Sociedad a financiar en parte la operación. Esta edificabilidad se podrá desarrollar en cuatro torres adosadas a la estructura del estadio que no podrán superar los 43,5 metros de altura, lo que supone 8,5 metros más que la altura de la cubierta actual.

La edificabilidad bajo rasante permitirá construir del orden de 500 plazas de aparcamiento, para uso diario del concesionario en las cuatro torres, pero no para aumentar el uso del coche privado en la zona de Anoeta durante los días de partido o de grandes aglomeraciones.

La corporación además aprobó una enmienda del PNV al expediente que expresa la necesidad de que el futuro campo (el césped) tenga las dimensiones precisas para poder jugar partidos de rugby (120 metros). La corporación apoyó esta precisión. Apoyaron el dictamen el PSE, PP, PNV y la concejal de Hamaikabat Jaione Arratibel. Se abstuvieron los dos concejales de Alternatiba y Ricardo Burutaran de EA (aunque en el momento de la votación se ausentó del Pleno para acudir a un acto de su partido en el Kursaal), y se opuso a la aprobación la concejala de Aralar Ainhoa Beola, quien explicó que no ven con buenos ojos apoyar una operación de este tipo, en unos momentos en los que hay recortes para muchas partidas sociales y para otras disciplinas deportivas. "Aunque el Ayuntamiento no aporte cantidades en efectivo, serán otras instituciones publicas las que lo hagan. Dinero de todos, de personas amantes del fútbol, de indiferentes, de practicantes del atletismo, de amantes de la música, del cine, de familias con estrecheces económicas...".

Es sólo el primer paso. Ahora la modificación del Plan General sale a exposición pública, luego tendrá que ser aprobada de forma provisional en Pleno por la próxima corporación (en julio o septiembre), luego el expediente deberá recalar en la Comisión de Ordenación del Territorio del País Vasco, y finalmente volver a aprobarse definitivamente (la próxima primavera si todo va bien) en el Pleno del Ayuntamiento. Será entonces cuando el Ayuntamiento convocará un concurso público. Si la Real Sociedad concurre a esta licitación y gana el concurso (no es previsible que nadie más lo haga) podrá iniciar las obras el próximo verano. Para entonces tendrá que decidir con que modelo de reforma: manteniendo el césped actual o girándolo 90º para ahorrar costes aunque a costa de crear menos asientos en el graderío.