Los últimos del 'Peña'

Volverá a activarse el rompecabezas de los realojos de escolares, que incluirá el edificio del Politécnico. El instituto será demolido el próximo verano para que pueda construirse un nuevo centro escolar

ANA VOZMEDIANOSAN SEBASTIÁN.
Futuro. El plano de lo que será el nuevo instituto Peñaflorida tras la demolición del actual edificio. ::                             DV/
Futuro. El plano de lo que será el nuevo instituto Peñaflorida tras la demolición del actual edificio. :: DV

El Instituto Peñaflorida será demolido este verano. Los más de setecientos alumnos que acuden este curso a sus instalaciones serán los últimos que estudien en sus aulas y jueguen en sus patios. Los primeros llegaron a finales de la década de los 50, con gran expectación ciudadana por la inauguración del centro. A partir del próximo curso, el ya será historia y comenzará la construcción del nuevo instituto, dos años de obras, hasta que el nuevo se levante en esta zona de Amara Berri.

La operación estaba prevista hace tiempo, pero han pasado años desde que se hablara del edificio como sustituto del colegio de Amara Berri en Morlans o, incluso, desde que se optara por el derribo del antiguo instituto para edificar uno nuevo. Tras distintos avatares y decisiones, se optó por esta decisión para conseguir un centro más acorde con las necesidades actuales, para eliminar la estructura actual y conseguir mayor espacio para el juego.

10.800 metros cuadrados

El mapa escolar público de Amara y el Centro está cuajado de avatares y de decisiones de última hora. El proyecto del nuevo Peñaflorida se presentó en 2007 y se habló entonces de un centro de un centro de 10.800 metros cuadrados frente a los 6.700 metros del edificio actual.

Hay que tener en cuenta que la parcela en la que se levantará el nuevo centro de Secundaria será más amplia que la de hoy, ya que se ganan casi mil metros en tres de los cuatro lados con los que ahora limitan los terrenos mediante una cesión del Ayuntamiento.

Además, la estructura del edificio será la rectangular convencional, más funcional que la forma de cruz que tiene ahora y que limita e inutiliza los patios de juego.

El nuevo centro incrementa así de forma sustancial sus espacios libres para el deporte y el esparcimiento del alumnado. El aumento de metros útiles de patios ha sido uno de los objetivos que ha llevado a tomar la decisión del derribo del Peñaflorida.

Más allá de los retrasos, se habló de inaugurarlo en este 2010 que acaba de empezar, los realojos del alumnado también han ido variado en cuanto a localización. En estos momentos, en el Peñaflorida se cursa 1º y 2º de la ESO, mientras que los alumnos de 3º y 4º se encuentran en el edificio de lo que fue la antigua Escuela de Comercio, en la trasera de otro instituto, del Usandizaga. Este tercer edificio de la zona es para los estudiantes de Bachillerato de esta línea de la Secundaria pública que da servicio a Amara y al Centro.

Queda en el entorno el Instituto Politécnico Easo, el más grande de todos, y antigua Escuela de Peritos, llamado a convertirse en el edificio comodín mientras duren las obras del Peñaflorida, es decir, al menos a lo largo de dos cursos. En estos momentos, en el Easo se estudia Formación Profesional por lo que en su momento se habló de que podría ser poco adecuado por la diferencia de edad de unos y otros alumnos.

Además, la primera posibilidad que se barajó fue para que fuera el Se habló de que sería el alumnado de menor edad, los de 1º y 2 º que tienen entre 12 y 14 años, el que acudiría de forma provisional a las instalaciones del Politécnico, pero se ha decidido que sean los de 3º y 4º quienes ocupen las aulas que se prepararán para ellos. En Comercio se ubicará a los más pequeños de ESO.

Poca información

Este es el Plan que el departamento de Educación del Gobierno Vasco ha presentado al profesorado de los centros implicados, ya que las familias de los alumnos no han recibido ninguna notificación sobre qué ocurrirá el próximo curso con los chavales.

En el Ayuntamiento hace muchos meses que está aprobado el Plan Especial para la zona, un documento que sienta las bases para permitir tanto el derribo del actual instituto como la construcción del nuevo centro, por lo que la tramitación no exige demasiadas complicaciones.

Sin embargo, todavía no se ha presentado la petición para derribar y el proyecto definitivo para lo que será el nuevo, aunque desde Urbanismo se reconoce que hay tiempo más que de sobra para que todo esta documentación esté lista y aprobada de cara al verano. Tampoco ha habido conversaciones para informar al Consistorio sobre los planes de futuro más inmediatos por parte del departamento de Educación.

Respecto a la habilitación de una zona del Politécnico para las aulas de los chavales de la ESO, parece claro que exigirán obras, pero tampoco se ha pedido licencia para ellas. Sí se están realizando algunos trabajos en el edificio, pero se trata, por un lado, de la reparación de las calderas, y por otro del adecentamiento del aparcamiento. Nada que tenga que ver con el interior del edificio o con una posible división interna en sus plantas.

Éste inmueble, según apuntan todas las fuentes, exigirá renovaciones de mayor o menor calado para acoger al alumnado de 3º y 4º de la ESO, cursos que, además, cuentan con servicio de comedor. Los chavales que estudian en estos grados en el edificio de Comercio se desplazan hoy en día hasta el Peñaflorida para comer al carecer el suyo de espacio para ello. Al desaparecer el actual instituto tal y como está previsto, se desconoce qué lugar podrá ofertar este servicio, no sólo a este alumnado, sino también al de 1º y 2º.

Más dudas

Y hay más dudas. El edificio del nuevo Peñaflorida no tendrá ninguna planta subterránea. Desde algunas asociaciones de padres e incluso de profesores, se planteó la posibilidad de aprovechar la nueva construcción para que algunas instalaciones complementarias, desde el gimnasio hasta almacenes o salas de informática, pudieran construirse bajo rasante, de forma que pudiera aprovecharse mejor el solar. Se tiene en cuenta, en este caso, que a los centros habituales que nutren esta Secundaria Pública, Amara Berri (Ferrerías y Morlans), Ikasbide y Katalina de Erauso, se unirá el nuevo centro público de Riberas de Loiola, del modelo educativo de la ikastola Jakintza, destinado como los anteriores sólo a la Educación Primaria.

«El suelo es escaso en Donostia y debe aprovecharse la oportunidad», se comenta en algunos círculos, tras conocer el proyecto.

Sin embargo, lo habitual es que los centros escolares no cuenten con instalaciones situadas bajo la planta de calle.

Así, al menos, lo asegura el concejal de Urbanismo, Jorge Letamendía, que recuerda que ninguna de las licencias de edificación para los centros escolares que vienen cuentan con este tipo de instalaciones. Ni el de Riberas, ni el de Morlans, a punto de inaugurarse.

«No se considera recomendable para los colegios nuevos, aunque haya algunos que tienen muchos años que sí tengan una zona subterránea. No va a ser el caso». Por ello, tanto las aulas como todos los programas de actividades complementarias se harán sobre la planta de calle.

Con la desaparición del Peñaflorida se cierra un ciclo en la historia de la educación de Donostia. En estos momentos es el único centro público en el que puede cursarse el modelo B, que convive con el D en sus aulas. Fue el instituto masculino, para ello se creó y se dijo de él hace cincuenta años y en este mismo periódico, que era «un orgullo para la ciudad». Generaciones más tarde de chicos y ya también de chicas, deberá ser sustituido por otro centro más amplio y con patios de juego más acordes con las necesidades actuales.