Una monografía sobre el escultor local del siglo XIX, Marcial Aguirre

Los investigadores Mikel Lertxundi y Larraitz Larretxea firman el trabajo sobre un gran creador. En junio el Ayuntamiento edita el estudio más detallado sobre el artista

JUAN A. MIGURABERGARA.
Escultura. 'El galo moribundo' de Marcial Aguirre propiedad de la Diputación de Gipuzkoa. ::
                             MIGURA/
Escultura. 'El galo moribundo' de Marcial Aguirre propiedad de la Diputación de Gipuzkoa. :: MIGURA

El monográfico más completo que se ha realizado sobre el escultor bergarés Marcial Aguirre (1840-1900) se publicará por parte del Ayuntamiento el mes de junio.

La investigación que han realizado Mikel Lertxundi y Larraitz Larretxea ya ha tomado casi la forma definitiva, y con traducción al euskera de Carlos del Olmo, pondrá en la calle una obra que analiza en profundidad la figura del creador local catalogado entre los mejores escultores vascos del siglo XIX.

Como adelantó el concejal de Patrimonio, Mikel Elkoroberezibar, da ida de la rigurosidad del trabajo el que se hayan descubierto nuevos datos, «hasta la fecha las biografías apuntaban que en 1864 llegó a formarse a Roma pero los nuevos datos demuestran que fue antes». También recoge un detallado catálogo de más de 80 piezas cuando hasta la fecha los más amplios no llegan a las 30, y siempre las más conocidas. Además han desvelado que algunas piezas adjudicadas al bergarés no son obra suya, y han recuperado documentalmente la faceta artística como restaurador.

Un autor neoclásico

Juan Marcial de Aguirre y Lazkano nació el 22 de noviembre de 1840 en Bergara y era hijo del escultor popular Joaquín Aguirre. Cursó estudios de Bachillerato en la villa y destacó por su dotes de dibujante. El catálogo de la exposición Artistas Vascos en Roma señala «su vida estaba predestinada y sólo podía ser escultor. Pasaba el joven las horas elaborando pequeñas piezas tridimensionales junto a su padre».

Marcial Aguirre desarrolla su formación clásica en Roma, Florencia y otras ciudades italianas donde bebe de las fuente inspiradoras del neoclasicismo que desprende su extensa obra.

La geografía de Gipuzkoa está salpicada de sus esculturas como los bustos de los hijos más ilustres de Gipuzkoa en el frontis del edificio de la Diputación, la imagen de San Ignacio ubicada en la avenida del santuario de Loyola, el mausoleo de los héroes en el cementerio de Polloe, la escultura de Churruca en Mutriku, el Oquendo donostiarra, entre otras. En la villa sólo una, la popular Doña Justa o estatua de la Justicia en la cornisa de los juzgados bergareses.

Fotos

Vídeos