«Gamborena era.... un juglar, un trovador»

José Luis Ocón El gran bebé de la Bulla nos presenta a Juan Álvarez

BEGOÑA DEL TESO
José Luis Ocón repasa junto al piano del Silken Amara Plaza las partituras de Gamborena. :: Usoz/
José Luis Ocón repasa junto al piano del Silken Amara Plaza las partituras de Gamborena. :: Usoz

El miércoles hablábamos con Fermín Pujol, el hombre de la armónica que tocará el domingo en el concierto del Salón del Ayuntamiento. Hoy recordamos a una figura sin igual, letrista airoso y compositor inagotable recuperado para la ciudad por Jose Ignazio Ansorena y José Luis Ocón. Su nombre: Juan Álvarez Gamborena. Dos de sus canciones churruscantes sonarán el día 17 al mediodía en Alderdi Eder: 'En la plaza de la Constitución' y 'Recuerdos de mi juventud'. Mientras charlábamos con Ocón, una hermana de Juan, María Luisa, estaba al otro lado del teléfono. Desde Sevilla. Para decirnos que Gamborena musicó a Alberti, cantó el 'Ave María' en su boda y que a buen seguro si leyera esta página diría: «Bah, no fue para tanto». Pero sí lo fue. Lo sabe toda su familia, incluida Pilar, de la farmacia Goenaga. Lo saben muchos donostiarras. En complicidad con José Harina, Perico Ugalde y Josetxo Múgica escribió mil canciones. Sobre esta ciudad. Y los ciudadanos las cantaban y adaptaban a su día a día.

- «...La víspera de San Juan arderá la hoguera, bailará el alcalde, tocará Ansorena la marcha tradicional. Con el sonar del chistu las chicas bailarán, los viejos al oírlo llorarán (...)». José Luis, esto es...

- Parte de la letra de la canción 'Recuerdo de mi juventud' que continúa con una chispa de crítica ciudadana.

- A ver, a ver.

- «....Ya no tienes Gran Casino que lo han hecho Ayuntamiento, que lo han hecho Ayuntamiento por decreto singular. En el Boulevard castizo ya no tocan el concierto, que Donosti ya no tiene ni banda municipal pero queda el campo de Atocha el cual es orgullo de nuestra ciudad...».

- Ay... ¿no andaríamos por aquellos entonces en plan equipo ascensor, sube y baja de Primera a Segunda?

- Creo que sí porque la canción continúa, «...Donde vemos todas las venturas y desventuras que da la Real». La letra prosigue como una auténtica crónica ciudadana. Fíjate: «...De los sitios de solera aún nos queda el Oriental y ya pasa el trolebús por la puerta principal...».

- ¿Pero quién era este hombre que lo mismo componía la 'Marcha del Esperanza' que le cantaba a José Mari Recondo «serás muy pronto el primero, tienes alma, tienes arte y figura de torero»?

- No sabría cómo definirlo. Era un juglar. Era un trovador. Tenía una habilidad asombrosa para crear canciones. Salía a pasear por la ciudad y te volvía con una habanera, un zortziko, un pasodoble. Escucha, escucha este tema titulado 'Un día en San Sebastián': «Se ven en la Avenida, lugar cosmopolita, pasar un lord inglés y un príncipe oriental. Los pollos elegantes, las damas sibaritas. El yanqui, millonario y el duque señorial».

- Koskero a tope, por Dios.

- Y tanto. Y no sólo porque anduvo con el famosísimo grupo musical de ese nombre, sino porque su primera entrada en el registro de la Sociedad General de Autores de España, por valor de 8 pesetas y con fecha de 11 de diciembre de 1943, se debe al tema 'Ecos Guipuzcoanos' escrito para Los Cosqueros por él y José Harina. Escribió miles de canciones. Al Peine del Viento. Un pasodoble para su hermana María Pilar, pasacalles, baladas en francés. Digámoslo francamente: era como Iparraguirre. A donde iba llevaba su guitarra y cantaba y tocaba la vida que pasaba a su alrededor.

- Escribió canciones en francés... ¿Es que triunfó en París?

- Jó que sí triunfó. En los bistros. En los cabarets. Con las damas. Con todo el París de la noche. Me contaba lo de Hussein, nos lo contaba a Josetxo Mugica y a mí,cuando desayunábamos los tres en el Maritxu, ahora el Erlaitz, de la Plaza Easo.

- ¿Hussein? ¿El rey de Jordania o Sadam?

- Elige, pero la historia es real. Llegaba Hussein. Llegaban primero los hombres de Hussein al bar donde Juan tocaba. Hacían salir a todos los clientes. Lo cerraban para su amo. Aparecía él. Repartía billetes grandes de francos entre el personal. Le sacaban de beber y escuchaba a... Gamborena. Nuestro Gamborena. El que puso música a poemas de Salinas y Lorca pero también cantó: «Vamos a contarles dónde hemos estado. Fuimos a París por primera vez y al de la guitarra le pegó un francés y cuando fuimos a Filipinas nos regalaron cien mil sardinas».

- Perdón por la pregunta, ¿Donostia cantaba sus canciones?

- Con decirte que como nos hemos encontrado con muchos problemas para conseguir sus partituras, la música de uno de los temas del concierto la hemos transcrito oyéndoselo cantar a un amigo de Lasarte que no lo había olvidado.Y mejor no te cuento cómo cambiaba el pueblo la estrofa que dice: «Y cuando entramos en Nueva York, nos dio dos duros el gobernador».