Un regalo en plena crisis

La inauguración del centro social Iraso congregó en su flamante local a no pocas personas que se beneficiarán de la iniciativa

MANUDELAPUENTE@YAHOO.ESMAÑU DE LA PUENTE
Mucha atención. Los asistentes a la inauguración no se perdieron ni una sola palabra de las pronunciadas en su discurso por José Antonio Santano. ::
                             FERNANDO DE LA HERA/
Mucha atención. Los asistentes a la inauguración no se perdieron ni una sola palabra de las pronunciadas en su discurso por José Antonio Santano. :: FERNANDO DE LA HERA

Ya tenemos un nuevo en Irun, donde ha caído como un regalo de Reyes pero sin el . El nuevo centro social que se levanta en el recinto del antiguo hospital va a convivir en ese entorno con otros centros del mismo o parecido corte que persiguen objetivos similares.

Y esa meta pasa por la atención a las personas mayores. Por cierto, que ya no se debe hablar de la 'Tercera Edad' porque los sociólogos no se ponen de acuerdo en fijar esos segmentos vitales en función de los calendarios que cada cual vaya deshojando.

En cualquier caso y al margen, lo que es evidentemente meridiano es que hacía falta un centro de esas características. Y convendrán conmigo en que el regalo de referencia ha caído en plena crisis, que se sepa y se reconozca.

La reflexión sobre el término 'Tercera Edad' me la trasdalaba con todo lujo de explicaciones y razones Rosa Valle, que, en su calidad de responsable técnica municipal de Personas Mayores, es la coordinadora del centro, como también lo es del de Luis Mariano. Es la tercera de la saga Valle, siguiendo a Pilar, esposa de Jabo Irureta, y a Loli. Luego estaban las mellizas, Anabel y Begoña. Ésta última ya nos dejó hace algún tiempo.

Rosa, que es enfermera y psicóloga de formación, se mostró hiper-atenta con el firmante cuando una hora antes de la inauguración le dirigí docenas de preguntas interesándome por el recinto. Recinto que ha tenido múltiples usos: desde almacén de mantenimiento hasta lavadero, hospital u orfanato. Ni más pero tampoco ni menos. Le echará una mano Alicia Mitxelena, técnica de Prevención Comunitaria.

Metidos en conversación empezaron a salir nombres, como el de Juan de Dios Sanz Sánchez, que es el director del área municipal de Bienestar Social. En el centro también trabaja Juan Carlos Arozena, en calidad de administrativo; Domingo Álvarez, que es jefe de Mantenimiento de Ama Xantalen.

Momentos antes del acto de apertura, Domingo hizo una faena de mucho aliño, rebajando la calefacción del centro que, en su parte superior, producía la sensación de estar en las calderas de Pedro Botero. El citado Domingo es un con acento de su ciudad natal, Sevilla. Eso sí, cuando se le llama y descuelga el teléfono siempre le sale la expresión 'nor da'. Se lo ha contagiado su esposa, la donostiarra Koro Agote.

También vi a Maite Garrido, Emi González y José Arroyo, todos ellos de Eulen y que se ocupan de la limpieza, que tiene lo suyo; como la jardinería, que es misión de Esteban Jara.

Lo mismo que Félix Trojaola es el jefe de Compras del Ayuntamiento y que se ocupa de las necesidades del local, cuyo plan de rehabilitación corrió por cuenta de Ana Baena, ingeniera de obra.

Ana estaba en la inauguración, junto al arquitecto Ignacio Granja y al aparejador Javier Ruiz, de la emergente firma irundarra 'Estudio Arquitectos 22'.

Pero la primera persona en pisar el centro fue Blas Armendáriz, un señor de cierta edad, no sé cuál. Que conste en acta. Luego siguió el goteo de visitantes, usuarios y autoridades institucionales.

Por ejemplo, Juncal Aranburu y Eduardo Zubillaga, de Nagusilan; Mertxe Trabadelo, de Gure Altxor; María Jesús Garín (Afagi), José Antonio Casado (Sorosartxa), José María Payo (Izar Bid), Amador Hernández (Makila) o María Itziar Egurbide (Zelaiburu).

Lo mismo que miembros de la Comisión de Mayores, como Gregorio Gallo, Juana Mari Erro, Txomin Navarrete, Isabel Otxandorena (Bidasoa Activa), Lucía Garbayo (Foro Ciudadano), Cecilia Rodríguez, Ana Rosa Muñoz (Pastoral de la Salud), Carmen Barbero y Fernando Sánchez (EB-Berdeak).

Josema Campo estaba por la A. VV. Parte Vieja; y Roberto Iparragirre (Larreaundi). Después, Ernesto Segura, Julián Fraile, Ángel Nieto e Irene Lopez de Etxezarreta. No se lo perdió la encargada de la peluquería, Nekane Vergara.

Tampoco, Pedro Lapazarán (Jefe de Obras) o Carmen Quesada, técnica de Cooperación y Desarrollo, ni mi amiga Maite Hernández, amatxo de Aitor Hortal.

En el apartado de autoridades, todos como juntos y casi revueltos, con el alcalde José Antonio Santano a la cabeza. Con él, Miguel Ángel Páez, que llego justito pues debía dejar a su Sergio en natación; además de Cristina Laborda, Goizane Álvarez, María Eugenia Iparragirre, Iñaki Zunzundegi, June Aranburu, Belén Sierra, Javier Cía, Fernando San Martín, Maitetxu Cruzado, José Miguel Ochoteco y José Mari Trimiño. Igual había alguno más, pero es que el gentío lo era.

Y todo el grupo de ediles citado, con la inestimable colaboración de mis chicas de la prensa. A saber, Feli Sanz Rubio, Ainhoa Morondo y Maribel Martínez Amiano, que siempre se portan espléndidamente conmigo. Gracias coleguillas.

El aurresku lo bailó Koldo Ribera, al son del txistu de Arantxa Lasalde. Y el lunch fue preparado por Carlos Sagastizabal y servido por Laura Murua.

Cuando abandoné el recinto me despedí de Antonio (Socosevi), prodigio de amabilidad. La tarde dió de sí, de mí y de todo.