El donostiarra Jesús Burguera novela en 'El Emir' las oscuras tramas del 11-M

«No hay trampas, las declaraciones y tiempos son reales, sólo trato de dar respuestas».Se trata de una ficción especulativa que señala ciertos condicionantes decisivos para el desarrollo del atentado

GORKA LARRUMBIDESAN SEBASTIÁN.
El donostiarra Jesús Burguera novela en 'El Emir' las oscuras tramas del 11-M

El 11 de marzo del 2004, en la línea de cercanías C-1 de la Renfe que une Atocha con Alcalá de Henares, en las primeras horas de la mañana, cuando los vagones estaban abarrotados de gente que se dirigía a sus respectivos trabajos, estallaron sendas bombas en las estaciones de Santa Eugenia, el Pozo del Tío Raimundo y Atocha. Represalia anunciada de la yihad islámica por la intervención de España en la guerra contra Irak. Se ha escrito mucho sobre lo que ocurrió aquel día, pero Jesús Burgera (San Sebastián, 1954), un economista especializado en mercados financieros, da un paso más con la publicación de 'El Emir. 11-M-04', una novela de no-ficción basada en las tramas más tenebrosas de la historia contemporánea. «La tensión creciente del relato, un final inesperado, el realismo al novelar lo ocurrido el 14 de marzo en Moncloa, la inmersión en el mundo yihadista y los detalles con los que se narran los frenéticos cambios bursátiles que se dan alrededor de este tipo de atentados, configuran este thriller» que trata de dar respuestas a un ataque «del que queda mucho por esclarecer».

Los cambios bursátiles que se produjeron tras los atentados del 11-S no pasaron inadvertidos para este economista que ha trabajado en Lausana, París y Madrid. «Hubo especulación, operaciones sospechosas que me pusieron sobre la pista. Tres años después, cuando se produjeron los de Madrid, me indigné como donostiarra que soy de la actitud que adoptó el Gobierno. Por ese motivo, y sumado a las ganas que tenía de escribir una novela, me embarqué en esta historia truculenta situando estos hechos en el contexto económico internacional, fundamental para poder ver más allá».

«Esta barbarie tiene una dimensión global, y no tiene porqué tener una única causa. Lo que pasó aquel día no fue una simple cuestión de política interior ni tampoco una sencilla obra de unos fanáticos», explica el donostiarra convencido de que hay que mirar más allá de la acción yihadista. Su interés por hacer realidad este thriller que mezcla ficción con profundos análisis de lo acontecido se avivaron tras formularse dos preguntas: «¿para qué se dejan en los trenes mochilas que no pueden estallar? y, ¿por qué no huyen algunos acusados, islamistas conocidos, cuando todo señalaba ya hacia ellos? Algo no encajaba y todas estas cuestiones creo que tienen respuesta en este libro», asegura.

La acción nos sitúa semanas antes de la tragedia en Madrid. Marc Bruc, el periodista que teje esta historia de novela negra, recibe un encargo de un hombre enigmático, Joseph Muruas, que dice hablar en nombre del 'New York Times'. El encargo parece sencillo, elaborar un reportaje sobre los negocios regentados por inmigrantes en la capital. Sin embargo, la cantidad de euros que ofrecen por el mismo, 100.000 euros, explica la importancia de este trabajo. «Todo lo que el personaje va revelando es lo que en realidad se podría haber descubierto antes del atentado, había indicios suficientes. La novela no tiene trampa, lo que halla el protagonista podía haberse estudiado, pero no había voluntad política para hacerlo. Por alguna extraña razón, José María Aznar estaba convencido de que un ataque así no tenía cabida en España».

Burguera, al que le ha costado más de cuatro años de investigación reflejar las declaraciones que aparecen en este libro, recrea con «rigurosidad» las conversaciones que se produjeron en Moncloa tras el atentado. «Una parte fundamental para el lector son las reuniones que tiene Aznar con sus asesores y sus ministros esos días. Todos sabemos que el gobierno mintió, pero en el libro trato de explicar cómo lo hizo. Culpar a ETA era una forma de alimentar el debate del terrorismo en el estado español y tambiñen de impedir que se mirase a otras posibilidades en vías de unas elecciones, y que como apostaban las encuentas, no tenía ganadas».

Conexión económica

En ese intento por situar el 11-M en su contexto internacional, Burguera atiende a otras realidades que acompañaron a esa y otras fechas significativas como el 11-S. «La especulación bursátil, los intereses políticos y económicos están claramente vinculados con estos acontecimientos y hay que incidir sobre ello». «Los culpables de esta tragedia tienen nombres y apellidos. Durante ocho años nos ha vendido el terrorismo como el único problema verdaderamente importante, sin reparar, por ejemplo, en el hambre o la desigualdad. Ha habido una serie de empresas, sobre todo norteamericanas, que se han ido lucrando todo este tiempo mientras se estaba desarrollando la mayor estafa, el mayor robo de la humanidad. Hablo de bancos, fondos de inversión y financieros de Wall Street, aseguradoras, petroleros, mafias tejanas y fabricantes de armamento. Mientras la figura de Bush se agrandaba alimentando la amenaza yihadista, esos mismos grupos se han lucrado en Irak, en Afganistán y otros conflictos arruinando a su propio país y al mundo. Es una dimensión del discurso sobre el terrorismo islámico que estamos comprendiendo ahora, por lo que lo acaecido en el 11-M tiene en estos momentos más interés si cabe, puede comprenderse mejor».

Burguera explica minuciosamente todo este entramado, en el que se puede asistir desde una reunión en el Pentágono entre el vicepresidente de los Estados Unidos Dick Cheney, Rumsfeld y Carlucci a otras como Wolfowitz y Perle o entre dirigentes de Al Qaeda en la base iraní donde se gestó el 11-M. «Podemos asegurar que es el mayor atentado de la historia de España, pero también que es el mayor de Europa después de Lockerbie. También el que más repercusión tuvo en la televisión estadounidense. Y si gracias a eso analizamos que Bush adelantó a Kerry en las elecciones, quizás podamos sacar otras conclusiones. El lector se engancha con la historia, en la que tampoco falta una poderosa historia de amor. No hay trampas, todas las declaraciones y tiempos son textuales, y quiero aclarar que no pertenezco a ningún partido ni estoy realizando ninguna tesis que me beneficie. Sólo trato de dar respuestas», finaliza el autor donostiarra.