El Parlamento pide la paralización de la macrocárcel de Nanclares por un error del PSE en la votación

El PSE avanza que presentará un iniciativa para que los tribunales decidan sobre la «eventual suspensión de la obra».

VITORIA | EUROPA PRESS

El Parlamento vasco aprobó hoy una iniciativa de UPyD en la que insta al Gobierno central a paralizar el proyecto de construcción de la nueva cárcel de Nanclares de la Oca. La iniciativa salió adelante por un error de dos parlamentarios del PSE-EE en la votación.

El pleno del Parlamento vasco aprobó la enmienda a la totalidad de UPyD a una proposición no de ley de EA relativa al proyecto de construcción de una macrocárcel en Nanclares de la Oca. En ella, la Cámara insta al Gobierno central a paralizar el proyecto de construcción de la nueva cárcel de Nanclares para que, "sin la presión de los hechos consumados", poder realizar un estudio de impacto ambiental que permita "analizar en condiciones" las medidas paliativas o compensatorias del daño ambiental que una obra de tal magnitud inevitablemente va a causar.

La propuesta salió adelante con el respaldo de PNV, Aralar, EB y UPyD, el rechazo de PSE y PP, y la abstención de EA. Además, dos parlamentarios del PSE se equivocaron emitiendo un voto a favor y una abstención, respectivamente, lo que permitió que la iniciativa saliera adelante y no posibilitó que la enmienda a la totalidad que los socialistas tenían pactada con el PP saliera adelante. Sin embargo, fuentes del PSE avanzaron que en el próximo periodo de sesiones presentarán esta enmienda en forma de proposición no de ley.

En su iniciativa, el PSE plantea que el Parlamento vasco muestre su respeto a las actuaciones judiciales que se han dado en relación a la macrocárcel y considera que "han de ser los tribunales quienes se pronuncien sobre la legalidad de la construcción de un centro penitenciario de Nanclares de Oca, así como la eventual suspensión de la obra".

Desde el PSE, Mercedes Agúndez manifestó su oposición a la suspensión de las obras "porque puede suponer una interferencia en la labor de la Justicia". Asimismo, defendió que el emplazamiento del proyecto no está incluido en la Red de Espacios Naturales Protegidos ni en la Red Natura 2000.

Por otro lado, afirmó que el actual centro de Nanclares tiene una capacidad inferior a 600 plazas y actualmente tiene más de 750 internos. "Contar con infraestructuras adecuadas no es suficiente pero sí necesario para avanzar en los procesos de reinserción", insistió.

Desde el PP, Carlos Urquijo manifestó su desacuerdo con la enmienda de PNV y EA, al considerar que acordar la suspensión del proyecto es "un desprósito" porque sería "tirar a la basura 95 millones de euros", ya que "hay inversiones aprobadas por este importe para la compra de terrenos, movimiento tierras, ejecución de la obra, entre otras actuaciones".

PARALIZACION DEL PROYECTO

La parlamentaria del PNV Garbiñe Sáez rechazó el modelo penitenciario de las macrocárceles y defendió que este tipo de centros "no persiguen la reinserción social del penado". Además, criticó que existe un impacto ambiental en la construcción y denunció que "se deja en manos del promotor las medidas de mayor impacto ambiental". "El trámite que se ha seguido hasta ahora es dudoso o cuanto menos cuestionable", insistió.

Desde Aralar, el parlamentario Mikel Basabe mostró su apoyo a la enmienda transaccional y apostó por "una política penitenciaria más transparente que apueste por la reinserción social y por penas no privativas de libertad". "El modelo de Zaballa está en el planteamiento opuesto", subrayó.

El parlamentario de EA, Jesus Mari Larrazabal, por su parte, criticó que en las macrocárceles "es difícil la convivencia normal de los presos, según los criterios morales de la sociedad". El parlamentario de EB, Mikel Arana, por su parte, consideró que se debe suspender la construcción del nuevo centro penitenciarios y rechazó el modelo de macrocárceles porque "atenta contra la posibilidad de reinserción de los presos".

Desde UPyD, Gorka Maneiro, denunció que el daño medioambiental de la obra que "ya está hecho" y afirmó que "no es de recibo que para un proyecto de esta magnitud no se haya podido destinar tiempo y dinero para realizar un estudio sobre el impacto medioambiental". Por ello, propuso instar al Gobierno central a paralizar el proyecto.