«Por el bien de Irun, la gente debe criticar menos y aportar más»

Pocas personas habrá en Irun que trabajen tanto y tan bien por su ciudad. Una de ellas es nuestro interlocutor, que cuenta con la impagable complicidad de su pareja, Maite. Javier Martínez Vesga, 'Musku' Presidente de Santiagotarrak

MAÑU DE LA PUENTE MANUDELAPUENTE@YAHOO.ES
Javier posa con una piragua en su medio natural, en el pabellón de Santiagotarrak. ::
                             F. DE LA HERA/
Javier posa con una piragua en su medio natural, en el pabellón de Santiagotarrak. :: F. DE LA HERA

Es otro de esos no muchos fenomenos sociales que nos regala la ciudad de vez en cuando. Tiene 53 años y los primeros 18 los vivió en Behobia, después de haber venido a este mundo en la clínica del doctor Ignacio Gallano. Casado con esa gran mujer que es Maite Albistur, se dedicó de lleno a la piragua hasta los 23 años. Tras trabajar seis meses en Vascongada de Electricidad, desde febrero del 79 está empleado en el SOIVRE (Servicio Oficial de Investigación, Vigilancia y Regulación del Comercio Exterior..., vaya nombrecito!), ente dependiente del ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Le encanta descansar, pues tiene una vida muy activa; también, el esquí alpino y bajar turistas en piragua o canoa por las aguas de su querido Bidasoa. Además se apunta a todo lo que sea ayudar a los demás y, sobre todo, a su ciudad, Irun. Gran conversador, es pelín nervioso; y, por encima de todo, buena persona.

- Hola Musku, ¿por qué Musku?

- De críos, jugábamos en el bar Marola, en Behobia. Y un día, le empujé a mi entrenador, Txelin Zabala, de manera que se rompió la tibia y el peroné. Y eso, la gente me empezó a llamar 'musculitos' y 'musku' y así me quedé .

- Oye, tú eres como muy ITV...

- Sí, yo soy muy de 'Irun de toda la vida', pero la verdad es que cada vez me considero más universal. Antes era más como del txoko, pero ahora soy más internacionalista. Antes era sólo de Behobia, de Urdanibia y de Irun; ahora, que he viajado por medio mundo, me tengo por más universal. Ser oficial técnico internacional de la Federación Internacional de Piragüismo, me ha permitido conocer mucho mundo.

- Para acabar antes, ¿dime dónde no has estado metido?

- En muchos sitios, pero sí me he implicado en Santigotarrak, donde soy presidente después de haber ocupado el mismo cargo con 18 años, con una mini-directiva de jóvenes. Estoy en el Foro Ciudadano y también he sido presidente de las federaciones guipuzcoana, vasca y estatal de piragüismo. Asimismo, he creado varios foros cibernéticos y soy 'webmaster'.

- Para mí, que eres de otra piel...

- Mi piel no es diferente, pero siempre he asumido los valores que me ha transmitido la familia; de manera que siempre me he querido entregar a los demás. Eso es algo que no se paga con dinero. En mis actividades extra-profesionales, mi nómina es cero. Y eso es una gran satisfacción.

- Eres una persona que conoce muy bien Irun, ¿no es cierto?

- Intento hacer lo que deberían hacer todos los ciudadanos: conocer bien la ciudad y tener fuerza moral para discutir, criticar y para ayudarla a ser mejor.

- ¿Qué le falta a la ciudad?

- Que la gente piense que, en su calidad de ciudadano, puede y debe de trabajar por Irun.

- ¿Qué le sobra?

- Sobrar, nunca sobra nada. Pero se ve que la gente es cómoda y no se implica. Critica mucho pero no aporta soluciones.

- ¿De dónde sacas el tiempo?

- De dormir menos. Lo mejor es no estar ocioso en las horas libres. La tele quita mucho tiempo. Ya sabes, mínimo de tele y máximo de radio e internet.

- Y también te toca el Santiagotarrak, presidente.

- Donde meto todas las horas que puedo, bien desde casa o en el club. Andamos por los 600 socios, aunque la crisis también nos afecta. Cada día hay practicando entre 180 y 200 deportistas. Nos estamos quedando sin espacio.

- Oye, ¿y tu santa qué dice?

- Gracias a ella puedo hacer todo lo que hago. Siempre me ha apoyado y, sin su comprensión, sería imposible. Si soy algo, se lo debo a Maite. Se lo debo todo.

- ¿Cómo ves el futuro del club?

- Siempre positivo. Ésta ha sido la junta del cambio. ¿Si voy a seguir como presidente? Yo siempre me debo al club. Haré lo que me diga el club, pero a mí no me importa volver a ser raso.

-¿Y el futuro de Irun?

- Irun será lo que sus ciudadanos quieran, cuando se decidan a participar.

- ¿Te gustaría ser concejal?

- No me lo he planteado. El problema de los ediles es que pertenecen a partidos y los partidos no están preparados para lo local porque miran más hacia espacios superiores.

- ¿Y tu futuro? ¿cómo lo ves?

- Trataré de seguir como hasta ahora. Quiero tener salud y tiempo para seguir ayudando donde sea, como sea y a quien sea.