La izquierda abertzale defiende abrir un proceso que se desarrolle en ausencia total de violencia

Pide una nueva negociación entre ETA y el Estado sobre desmilitarización, presos y víctimas. Considera indispensable la acumulación de fuerzas para lograr el respaldo social a la independencia

AMAIA CHICOALSASUA.
Moreno, Lopategi y Etxeberria, en el centro, junto a un centenar de miembros de la izquierda abertzale, ayer en Alsasua. /ARIZMENDI/
Moreno, Lopategi y Etxeberria, en el centro, junto a un centenar de miembros de la izquierda abertzale, ayer en Alsasua. /ARIZMENDI

DV. «El proceso debe desarrollarse en ausencia total de violencia y sin injerencias». Éste es uno de los siete principios en los que la izquierda abertzale basa la nueva iniciativa que desde hace meses debate entre sus bases y que ayer presentó en Alsasua, la localidad que vio nacer hace 31 años a Herri Batasuna.

Un centenar de destacados miembros de la izquierda aber- tzale, entre ellos Rufi Etxeberria, Tasio Erkizia, Floren Aoiz, Miren Legorburu, alcaldes, profesores o abogados como Iñigo Iruin, se reunió en el centro cultural Iortia para avanzar «el primer paso» para poner en marcha un «proceso político pacífico y democrático» que les permita regresar a las instituciones y lograr «un pueblo vasco libre y sin intimidación de ningún tipo» que «determine libremente su futuro».

Ese proceso, que continúa en marcha a pesar de la detención de algunos de sus impulsores como Arnaldo Otegi o Rafa Díez, se inspira en la propuesta de Anoeta, que precisamente ayer cumplió cinco años, y en los principios Mitchell que rigieron el proceso de paz de Irlanda del Norte, y que exigían, entre otros, el desarme verificable de los grupos armados, la renuncia al uso de la fuerza o el respeto a los acuerdos alcanzados. Sobre ellos, la izquierda abertzale, con Itziar Lopategi y Txelui Moreno como portavoces, mostró ayer su voluntad «sin reservas» de impulsar un «cambio de ciclo» que deje atrás «las consecuencias perniciosas de este conflicto».

Se trataría, según señalaron en la lectura del comunicado, de «un cambio irreversible» para el que consideran «indispensable» la acumulación de fuerzas soberanistas. La izquierda abertzale destacó que la puesta en marcha de ese proceso ha sido «una decisión unilateral» suya y consideró que para su éxito es preciso que su movimiento realice «una profunda reflexión y autocrítica» en su seno, algo que «estamos haciendo». Una vez arrancado, buscaría «acuerdos bilaterales o multilaterales con otros agentes políticos, con la comunidad internacional y con los Estados» para solucionar un «conflicto» que «se ha prolongado mucho más allá de lo que nadie desea».

Los portavoces, que no permitieron preguntas, apostaron por un diálogo político entre las diferentes formaciones que conduzca a un «acuerdo político resolutorio» que se sometería al refrendo de la ciudadanía. En los principios que la izquierda abertzale «pretende afianzar como propios» se incluye la apertura de un nuevo «proceso de negociación entre ETA y el Estado español» sobre la «desmilitarización, la liberación de los presos políticos vascos, la vuelta de los exiliados y un tratamiento justo y equitativo a las víctimas».

Apoyo de Brian Currin

Al mismo tiempo, la abogada de Arnaldo Otegi y miembro de la izquierda abertzale Jone Goirizelaia, presentaba las bases del documento en una conferencia sobre resolución de conflictos celebrada en Venecia y en la que se proyectó un vídeo con palabras del ex líder de Batasuna encarcelado. Goirizelaia defendió los principios del senador Mitchell, aunque, a preguntas de un periodista español, rehusó comentar cuestiones relacionadas con la condena de la violencia alegando que los tiempos no le permiten ahora hablar. No obstante, sí precisó que la nueva propuesta «no es un Anoeta bis», sino que hay novedades en los siete puntos. «Es el inicio de un camino nuevo. Un paso más», agregó Goirizelaia, que destacó que «es el momento de empezar a trabajar por una paz verdadera».

En la localidad italiana estaba también el mediador surafricano Brian Currin, que ha trabajado en el caso vasco y que respaldó la propuesta de la izquierda abertzale, un diputado del Sinn Féin irlandés y Emine Ayna, del partido kurdo DTP. En el acto se emitieron vídeos de Nelson Mandela y del líder del Sinn Féin, Gerry Adams, que reclamó ayer en la liberación de Otegi y del resto de detenidos en octubre.