Pabellones con 'efecto pantalla' y estética menos industrial

JM.V. DV.SAN SEBASTIÁN.
Fotomontaje de dos nuevos pabellones que se van a construir en el puerto./
Fotomontaje de dos nuevos pabellones que se van a construir en el puerto.

Paralelamente a las gestiones para acometer el proyecto de la dársena exterior, las autoridades portuarias siguen con el día a día del funcionamiento del puerto interior de Pasajes. En esta ocupación, sus responsables siguen tomando medidas para minimizar las afecciones de la actividad portuaria. En su comparecencia de ayer en Juntas, Miguel Buen anunció que se van a construir dos nuevos pabellones en la zona de Molinao (Pasaia) y Capuchinos (Errenteria) que harán de «efecto de pantalla» de la explanada donde se deposita y manipula la chatarra.

Buen reconoció que la afección medioambiental más molesta para la ciudadanía de la bahía de Pasaia es el ruido y las partículas de óxido de hierro emitidas a la atmósfera y confió en que medidas como la anunciada hagan que se minimice el impacto en el entorno. Los nuevos pabellones tendrán una estética menos industrial.

Eso sí, frente a quienes sugieren que la chatarra o el carbón se descargue directamente de los barcos a los camiones, Buen recordó que es algo «físicamente imposible. Un barco con 22.000 toneladas de carbón entra un sábado por la mañana en el puerto y el lunes a media mañana está saliendo por Puntxas. Para eso ha tenido que dejar una buena parte del carbón acopiada en el muelle. Ese carbón les va acostar a los camiones llevarlo a su destino tres o cuatro días y un barco no puede estar tantos días amarrado en el muelle».

Además de estos dos pabellones de «efecto pantalla», el presidente de la Autoridad Portuaria y el apoderado de la empresa Construcciones Galdiano, Jesús María Ruiz Galarraga, suscribieron ayer el contrato para la construcción de dos nuevos pabellones en el muelle de La Herrera.

Estas nuevas edificaciones se ubicarán en la zona de Servicios del Puerto de Pasaia. Cada uno tendrá una superficie de 2.380 metros cuadrados y se destinarán al almacenaje de mercancía general. Se verán desde Trintxerpe y contarán con una estética «más agradable y con un impacto visual menor». El precio del contrato suscrito supera ligeramente los dos millones de euros.

Las obras, cuyo plazo de ejecución es de cinco meses, pueden comenzar la próxima semana para concluir a finales de marzo.