«Aprendí más con Jonny Wilkinson en una hora que en el resto de mi vida»

Es antropólogo, jugó tres temporadas en la mejor liga de Europa y ha llegado a Ordizia «para disfrutar; necesitaba un cambio»

OIER FANO
Tom Dillon, una de las estrellas de la División de Honor. /J. MARÍN/
Tom Dillon, una de las estrellas de la División de Honor. /J. MARÍN

Fue elegido como la mejor promesa del Newcastle Falcons hace tres temporadas. Ha compartido vestuario y equipo con Jonny Wilkinson, se llama Tom Dillon (1983), y es el fichaje estrella del Ampo Ordizia e incluso de la División de Honor. «Estudié Antropología, necesitaba un cambio de aires y esta zona del mundo me parecía muy interesante», nos cuenta este centro, que precisamente esta semana ha cumplido 26 años. Trata de desarrollar casi toda la entrevista en castellano idioma que no conocía hace dos meses. Ha aprendido rápido.

- Ha jugado tres temporadas en la Premiership inglesa, en estadios míticos. ¿Cómo ha llegado a Ordizia?

- Nací en 1983 en Midlans, en la ciudad de Leicester. Mis padres,Richard y Scilla, y mi hermana Charlotte nos movimos a Cumbria, en el norte de Inglaterra. Empecé a jugar a rugby con ocho años, en Shrewsbury, y después estudié Antropología en la Universidad de Durham. Al estar cerca de Newcastle, destaqué y me ficharon los Falcons.

- ¿Recuerda su debut en Premiership?

- A la perfección. Nos medimos a los Sale Sharks de... ¡Daniel Larrechea! Me llevé una gran sorpresa al encontrármelo frente a mí en el derbi de hace dos semanas. Perdimos pero tengo un grato recuerdo, me tocó jugar de apertura, aunque yo soy centro.

- Las cosas le marcharon genial. Tuvo bastantes minutos en las siguientes dos temporadas pero...

- La afición me eligió como mejor promesa del equipo. Pero las cosas en la vida cambian muy deprisa, los entrenadores que contaban conmigo fueron despedidos y tuve menos oportunidades. Tenía planes en mi cabeza, pero vi cómo la puerta se cerraba, necesitaba cambiar de aires y el País Vasco es un lugar que me llamaba mucho la atención, una cultura muy interesante y yo he estudiado Antropología... Y aquí estoy. Claro que podía haberme ido a un equipo inglés de segunda o esperar ofertas, pero aquí estoy tranquilo, relajado, disfrutando del rugby.

- ¿Cómo es Tom Dillon como jugador de rugby?

- Como te comentaba, soy centro, he jugado de apertura pero actualmente actúo de 13. A mí me gusta participar más en el juego, pero mi actual demarcación supone un desafío en lo que a defensa se refiere. Tengo que abarcar mucho más espacio.

- Compartió vestuario y equipo con el, probablemente, mejor apertura del mundo, Jonny Wilkinson.

- Así es. Es un tipo que cuida mucho a los jóvenes de su equipo. Aprendí más en una hora con Wilkinson que con el resto de mis entrenadores en una vida. Jonny era un tipo tímido, reservado, muy unido a su hermano. En los postpartidos no solía salir con el resto del equipo a tomar unas cervezas porque tiene fama mundial y la gente le paraba constantemente. También compartí vestuario con Matt Burke, uno de los mejores zagueros del mundo, que también me ayudó mucho.

- ¿Qué le parece el Ampo Ordizia?

- Me gusta que trabaje con tanto entusiasmo la base. Creo que estos equipos están destinados a triunfar. Cuando cuidas y ves crecer a los jóvenes de tu región es siempre sinónimo de éxito. Newcastle era un equipo que solía desarrollar esta filosofía. Ampo Ordizia tiene grandes líderes en el equipo, es un vestuario alegre y que te acoge perfectamente, y hay jóvenes valores como Jon Goya, Aitzol Idiakez o Iñaki Puyadena que van a dar mucho que hablar.

- ¿Fortalezas y carencias de su equipo?

- Tenemos jugadores de gran calidad y de casa. Como decía, es vital, ese trabajo en el medio plazo ayuda a crecer a un equipo. En lo relativo al juego, tenemos problemas en el ruck, pero no es una mala señal, ya que es uno de los defectos menos complicados de pulir. Tenemos una gran afición como pude ver ante Bera Bera.

- ¿Y la División de Honor?

- Es una liga que crece cada año. Hay mucha igualdad, hasta Navidad no creo que sepamos cuáles van a ser nuestros objetivos, de momento me preocupo por ganar el derbi del domingo ante Gernika.

- Aspira a entrar en el mejor quince de la Liga, y podría llamar, si cumple las expectativas, la atención de otras ligas. ¿Es su objetivo?

- Mi objetivo es disfrutar de este año. La vida me ha enseñado que las cosas cambian demasiado deprisa, así que quiero gozar, aprender castellano y tener una buena experiencia en Ordizia.

- Como buen inglés, se tomará el fútbol no como un asunto de vida o muerte, sino como algo mucho más importante que todo eso.

- (Risas). Animaba al Newcastle, pero el año pasado, con Duff, Owen y compañía, hizo una temporada desastrosa y se fue a Segunda división . Aquí animo a la Real, a la que vi ante el Real Madrid en el partido del Centenario. Sé que es un club grande. Y me maravilla el juego del Barcelona. Además, soy antimadridista, aunque sé que Xabi Alonso nació a cinco minutos de Ordizia.

- ¿Ha aprovechado la cercanía con Francia para ver rugby?

- Tengo un buen amigo jugando en el Stade Français, se llama Ollie Phillips. Me acerqué a Anoeta a verle ante Aviron y a Biarritz. Vaya ambientazo. Volveré.

- ¿Qué le parece Gipuzkoa?

- Un lugar fantástico para vivir. Al principio me causaba impresión la forma de ser de la gente. Muy cercana y educada, pero cada uno tiene su cuadrilla y es difícil entrar. Me he acostumbrado. Mi profesor de inglés toca los jueves por la noche en el Molly Malone de Donostia y suelo ir. Es una ciudad preciosa.