El carguero fantasma

Ciertos rumores provenientes de Moscú situaron ayer al carguero desaparecido 'Arctic Sea', fondeado en aguas de San Sebastián

VIRGINIA MARAÑASAN SEBASTIÁN.
Imagen del buque extraviado cuyo paradero se desconoce. /EFE/
Imagen del buque extraviado cuyo paradero se desconoce. /EFE

DV. La alarma saltó ayer a media mañana en el puerto de Pasajes cuando un teletipo de Efe alertaba desde Moscú que el buque que desapareció misteriosamente el mes pasado, había atracado en San Sebastián.

Los rumores ubicaron a este buque que lleva la bandera de Malta, en San Sebastián porque así lo comunicó el Boletín Marítimo-Sovfrajt, del que la agencia se hizo eco. Este teletipo anunciaba que el carguero llevaba en San Sebastián desde el miércoles. Algo prácticamente imposible debido a las dimensiones del barco, 98 metros de eslora. El puerto de la capital guipuzcoana únicamente tiene capacidad para acoger pequeñas embarcaciones de recreo o pesca.

Entonces, se pensó que tal vez estuviera en el de Pasajes, debido a que es el único puerto comercial de la zona. Automáticamente, los portavoces del Puerto de Pasajes negaron que el carguero finlandés que desapareció el mes pasado en la costa portuguesase encontrase allí a lo que añadieron que «no está aquí, ni ha estado ni se prevé que venga». La Autoridad Portuaria aseguró también que esto puede comprobarse a través del enlace en el portal web del muelle de Pasajes: Otro de los puntos que desde el Puerto de Pasajes quisieron dejar claro fue que su recinto es «internacionalmente conocido como Puerto de Pasajes y no de San Sebastián a pesar de su cercanía».

La confusión pudo darse porque ayer llegó un buque de 100 metros de eslora al muelle de Pasajes, pero era el , procedente de Pontevedra. Además, la autoridad portuaria de Pasajes aseguró que «este buque no se parece al extraviado y ni tan siquiera tiene las mismas características».

El armador del cree que fue secuestrado. Mientras tanto, las familias de los quince marineros que trabajaban en él, todos ellos rusos, se muestran inquietas, pero a la vez esperanzadas y se apoyan en el hecho de que el barco está secuestrado y sus seres queridos siguen vivos. Descartan la posibilidad de que haya naufragado.

Sin rastro de aceite

Alexander Dasheniya, padre de uno de los tripulantes declaró ayer que «si el barco se hubiera hundido, quedaría una mancha de aceite en la superficie». A estas declaraciones la esposa del capitán del buque Elena Zarestskaya añadió que «sólo queremos saber dónde está el barco y su tripulación. A nosotros nos han dicho que todos siguen vivos».

El buque desaparecido, de bandera maltesa y tripulación rusa, partió del puerto finlandés de Jakobstad el pasado 23 de julio cargado con 4.000 toneladas de madera valorado en 1,3 millones de euros rumbo a Argelia, a donde tenía previsto llegar el pasado 4 de agosto. Pero el 31 de julio se le perdió la pista.

Sin embargo, el misterio de este no sólo es cuál es su paradero, sino también los acontecimientos que protagonizó hasta el 31 de julio, último día en el que se tuvieron noticias del navío.

Cuatro días antes de que el buque se diera por perdido estuvo retenido durante doce horas cerca de una isla sueca en el mar Báltico por unos desconocidos que se acercaron en una lancha hasta el enmascarados y se presentaron como agentes de la policía.

Asalto extraño

Estos asaltantes que no se identificaron ni mostraron ninguna documentación ataron a los tripulantes durante varias horas y buscaron algo en la bodega del barco. Aparentemente, no encontraron lo que buscaban y liberaron a los marineros. Tras esto abandonaron el carguero sin dejar rastro.

En este incidente, según dieron a conocer algunos medios de comunicación rusos, al menos tres marineros resultaron heridos y supuestamente los desconocidos, antes de abandonar el barco, inutilizaron sus equipos de comunicaciones y pudieron haber desmontado su sistema automático de identificación naval.

Por el momento, se sigue sin saber si todo esto fue así o son sólo especulaciones. De todas maneras la Marina de Guerra rusa no ha cejado la búsqueda y tras el malentendido de ayer sobre si se encontraba o no en Pasajes, confirmó que «seguimos cumpliendo las órdenes de búsqueda del presidente Dimitri Medvédev de encontrar el barco y, si fuera necesario, liberar a sus tripulantes». Así pues, por mandato presidencial la búsqueda continúa y Rusia no cejará en su empeño hasta que aclare qué es lo que ha sucedido.

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