El viejo túnel es el nuevo bidegorri

El carril bici entre Morlans e Ibaeta está ya abierto tras una inauguración que congregó a niños y mayores que lo atravesaron 840 metros los que transcurren en túnel y 1.000 más al aire libre

ANA VOZMEDIANO| SAN SEBASTIÁN.
Muchos ciudadanos se acercaron a estrenar este nuevo bidegorri. /MICHELENA/
Muchos ciudadanos se acercaron a estrenar este nuevo bidegorri. /MICHELENA

DV. El Topo lo atravesó durante años. Desde ayer, son las bicicletas las que se han apoderado de los viejos túneles de Euskotren, sin uso hace cinco años. El nuevo bidegorri Morlans-Lugaritz fue atravesado ayer una y mil veces por donostiarras ávidos de comprobar las bondades de llegar desde Amara hasta Ibaeta por una senda prácticamente llana que parte desde el bidegorri de Errondo y que en algo menos de dos kilómetros, 840 de ellos en un túnel dividido en dos, llega hasta la avenida de Zarautz y, cruzando la entrada de la estación de Lugaritz, empalma con los carriles bici que cruzan hasta el Antiguo o Añorga. El coste ha sido de 2,5 millones, compartido entre Ayuntamiento y Gobierno Vasco y las obras se han prolongado catorce meses.

La inauguración fue multitudinaria. «Esto parece el Tour», comentaba un donostiarra de Etxadi que, bici en mano, estaba dispuesto a cronometrar cada trayecto. Y es que familias enteras, cuadrillas de mujeres de cierta edad, miembros de Kalapie, patinadores de Donosti Roller, grupos de chavales o ciclistas cuarentones formaban parte de una heterogéneo grupo de dispuestos a formar parte de lo que luego sería denominado como por las autoridades.

El partía a las 11.30 desde el Ayuntamiento. El viceconsejero de Transportes del Gobierno Vasco, Ernesto Gasco y el alcalde Odón Elorza encabezaban una comitiva en la que figuraban la delegada de Obras y Proyectos, Duñike Agirrezabalaga y los concejales Jorge Letamendía, Ana Rivilla, Enrique Ramos, Xabier Ezeizabarrena, Jaione Arratibel, Susana Corcuera, junto a técnicos y asesores del ejecutivo autónomo y de los despachos municipales.

La llegada al túnel de Morlans tuvo al delegado de Urbanismo, a Letamendía, como ganador de la etapa, seguido por Gasco y Elorza en este orden. El grupo se dividió en dos durante un tracyecto al que irían sumando ciclistas urbanos.

Una vez atravesados los metros de túnel, ya en la estación de Lugaritz, llegó la hora de los discursos institucionales en lo que se calificó por la Corporación como «un día feliz». Porque en Lugaritz se habían incorporado también nuevos grupos de ciudadanos ansiosos de comprobar cuánto les costaba llegar a Amara, además de ediles como Alberto Rodríguez, que llegaba en bicicleta, Javier Urbistondo, Aitziber San Román o Juan Andrés Segura.

Escucharon las palabras del viceconsejero Gasco, concejal de Tráfico mientras se gestó el proyecto. Ratificó su voluntad de seguir cooperando con el Ayuntamiento, con el Metro como telón de fondo. Odón Elorza aprovechaba para recordar que de este bidegorri se fraguó hace diez años y para anunciar que el año que viene se quieren ganar diez kilómetros más para las bicicletas. Y serán tres más con el tiempo. Gasco anunció tanto ese boulevard peatonal que va a generarse con el soterramiento de las vías entre Anoeta y Morlans, como el que va a propiciar otra operación, la del desdoblamiento del Topo entre Añorga y Rekalde. Ambas operaciones propiciarán ganar un amplio espacio público en el que también habrá lugar para un bidegorri y para el uso de la bicicleta.

El trayecto entre Herrera y Ategorrieta pasando por Intxaurrondo y por el pequeño túnel situado junto al parque de Txaparrene fueron ayer citados, como lo fue la intención de que el vial de borde del Urumea, desde Loiola a Amara a través de Riberas incorpore también su carril rojo.

La apuesta de ambos mandatarios por la bicicleta es clara, como lo es la que mantienen por el transporte público. Así, Gasco se refirió a la apuesta para que Altza cuente con apeadero de Euskotren, mientras Elorza se refirió a la intención de que DonostiBus cree una línea lanzadera que cubra el trayecto entre Miramón y Zuatsu a través de la estación de Lugaritz.

El departamento de Obras y Proyectos de Duñike Agirrezabalaga ha participado. «Este bidegorri es uno de los elementos aglutinadores del gobierno municipal que integran PSE, Alternatiba y Aralar. Apostamos por los medios alternativos al coche y más ahora en una coyuntura en la que parece que todos estamos cuestionando el actual modelo de desarrollo».

Se han planteado también algunos peros. Por ejemplo la maleza que rodea los laterales de la entrada de Morlans o la zanja del interior del túnel.