El Gobierno Vasco y Eudel convocan actos de repulsa

La lehendakari en funciones pide a los ciudadanos que se concentren este mediodía frente a los ayuntamientos. El delegado del Gobierno llama a la unidad de los partidos

ANTTON IPARRAGUIRRE DV.SAN SEBASTIÁN.
Dos especialistas se acercan al coche patrulla en el que viajaban los dos guardias civiles muertos por la explosión de la bomba. /AFP/
Dos especialistas se acercan al coche patrulla en el que viajaban los dos guardias civiles muertos por la explosión de la bomba. /AFP

Las instituciones y partidos democráticos reaccionaron ayer con indignación y firmeza ante el segundo atentado de ETA en 34 horas, y llamaron a los ciudadanos a concentrarse hoy en los actos convocados en repulsa por el intento de masacre con una furgoneta bomba ante el cuartel de la Guardia Civil el miércoles, y el asesinato ayer de dos agentes de ese Cuerpo con un artefacto lapa adosado a su todoterreno en Palmanova.

La lehendakari en funciones, Isabel Celaá, recordó a los vascos que «tenemos la responsabilidad colectiva de denunciar la violencia y de aislar a los violentos». Por eso, pidió de forma solemne a los ciudadanos que manifiesten su total rechazo al terrorismo concentrándose hoy frente a los ayuntamientos a las doce del mediodía. La Federación España de Municipios y Provincias (FEMP) y la Asociación de Municipios Vascos (Eudel) convocaron para hoy esos actos ante todos los consistorios en contra del terrorismo.

Eudel afirmó en un comunicado que «quien atenta contra cualquier ciudadano, atenta contra la propia sociedad vasca» y ha añadido que «sólo quienes aceptan que vivimos en una sociedad plural, respetando hasta sus últimas consecuencias todas las opciones políticas, sociales y culturales que enriquecen una sociedad como la nuestra, serán aceptados y reconocidos en el juego democrático».

La lehendakari en funciones advirtió a ETA de que «no va a cejar en su empeño hasta ver a todos los etarras entre rejas» y reclamó a los vascos su colaboración para aislar a los violentos manifestándose hoy frente a los ayuntamientos. Celaá compareció de manera extraordinaria en la Lehendakaritza para leer una declaración institucional de condena del atentado de ETA en Mallorca. La sala en la que intervino estaba presidida por una ikurriña con crespón negro, en señal de luto por los dos guardias civiles asesinatos. Celaá condenó en nombre del Gobierno Vasco el atentado y expresó toda la solidaridad del Ejecutivo autonómico y su cariño hacia la Guardia Civil y, por extensión, hacia el conjunto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

El Delegado del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces, trasladó sus condolencias a las familias y a todos los allegados de los dos guardias civiles «vilmente asesinados» y deseó hacer partícipe «su apoyo y solidaridad a la Guardia Civil y a todos los afectados por esta nueva salvajada terrorista». Llamó «a la unidad de todas las fuerzas democráticas y el apoyo unánime de la sociedad contra los asesinos de ETA».

Se da la circunstancia de que a mediodía, consejeros del Gobierno Vasco y trabajadores de la administración autonómica se habían concentrado ante las oficinas del Ejecutivo en Lakua en señal de repulsa contra el atentado con coche bomba contra el cuartel de la Guardia Civil en Burgos y para mostrar su apoyo y solidaridad a las víctimas. Al término de la concentración silenciosa que se prolongó durante 15 minutos, la lehendakari en funciones expresó su «rechazo, asco y repulsa» a la organización terrorista.

Por lo que respecta a las reacciones entre los partidos, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, expresó, en nombre de su formación y de todos los afiliados y simpatizantes de la misma, «nuestra más absoluta repulsa contra ETA, así como fundamentalmente nuestra solidaridad, también absoluta, con familiares y allegados de los dos asesinados, miembros de la Guardia Civil y, por tanto, también a sus compañeros-as». «ETA y, sólo ETA, es la tragedia nacional de Euskadi. Han de acabar con 50 años de terror y de destrucción, ellos o quienes lo justifican. Son 50 años que sólo han producido dolor. Es el momento de acabar con cinco décadas negras», recalcó.

Desde el PP vasco, su presidente, Antonio Basagoiti, lamentó «que no les haya explotado la bomba mientras la transportaban los etarras». Condenó «rotundamente» el atentado y expresó su «profundo agradecimiento» a la Benemérita «por todo lo que ha hecho en defensa de las libertades y contra el terrorismo». Señaló a ETA que «tiene más crudo que nunca alcanzar sus objetivos políticos». También indicó que el PP «no va a olvidar que hay un juez que permite que hagan homenajes a asesinos, ni va a olvidar que hay partidos, como el PNV, que pone pegas a que se quiten los carteles de los etarras de los pueblos».

El parlamentario de Aralar Dani Maeztu condenó la acción terrorista y exigió a ETA que deje las armas «sin ningún tipo de contraprestación». Se preguntó «¿qué más tiene que pasar para que alguien diga no en nuestro nombre?», en relación a los representantes de la izquierda abertzale ilegalizada. «Yo digo no en mi nombre», incidió y reivindicó que «los abertzales tenemos que seguir nuestro camino sin esperar a ETA, y le guste o no a ETA».

EA expresó en un comunicado «su más profundo pesar y solidaridad» con los familiares y amigos de las víctimas y con los heridos. Denunció que «ETA, en apenas un intervalo de 24 horas, vuelve a utilizar su estrategia de muerte y dolor que choca frontalmente contra la voluntad de la sociedad vasca que exige vivir en paz».

El coordinador general de EB y parlamentario, Mikel Arana, condenó el atentado e instó a la izquierda abertzale ilegalizada que «deje de hacer la vista gorda y de mirar hacia otro lado».