Juan Pablo, por Yasmín y... por Nagore

Juan Pablo Urtizberea ha conseguido la consideración y el reconocimiento que no perseguía, pero que se merece sin lugar a duda. Ha sido protagonista no deseado por una situación indeseable

MAÑU DE LA PUENTE MANUDELAPUENTE@YAHOO.ES
Juan Pablo y Angie, en primera fila del Salón de Plenos, junto a familiares y representantes institucionales. / FERNANDO DE LA HERA/
Juan Pablo y Angie, en primera fila del Salón de Plenos, junto a familiares y representantes institucionales. / FERNANDO DE LA HERA

Fue una tarde tan genial como indeseada. Nadie quiere contemplar este tipo de actos, teniendo en cuenta la razón que lo provocó. Juan Pablo nunca habría deseado recibir la Medalla al Mérito Ciudadano de Irun porque esa coyuntura se ha debido a un hecho heroico, pero que se acompañó de una muerte. Un desalmado propició el asesinato de Yasmín. Ella estará en el cielo, Juan Pablo tiene su medalla y el asesino se encuentra donde debe y que sea por muchos años. Todos habríamos cambiado esta situación por la vida de Yasmín, pero, al final, las cosas son como han sido.

La escenificación del acto oficial se conoció en el Ayuntamiento con todo el detalle imaginable. En primera fila, Mariví Serrano, directora de la Oficina vasca de Atención a las Víctimas de la Violencia de Género; Conchi Miranda de Urtizberea, Rafaela Romero (presidenta de las JJ. GG.), el propio Juan Pablo, Gemma Zabaleta, consejera de Asuntos Sociales; Angie Lorena Sánchez y su abuela, Rosa Oliveros, muy emocionadas.

También estaban otros familiares de Angie: su mozo, Jon Erik Osorio; la madre de éste, Inés Alicia Osorio; y una primita muy maja de Angie, Gisela Palacios. En el aire también se respiraba el recuerdo de Yasmín Rodríguez.

Juan Pablo Urtizberea también estaba bien arropado. En primer lugar, por su esposa, Conchi. Pero también por sus aitatxos, Juan Mari y Tere Rodríguez; sus hermanas, Maite y Pili, que se acompañaron de sus maridos, Pepelu González y Germán García; sus sobrinos, Oskar, Juan Germán, Gorka, Mikel, Marian, Nekane, Marta, José y Contxi. No faltó a la cita tampoco la peque Irati, hija de Oskar y Marta y sobrina-nieta de Juan Pablo. Por temas de índole profesional, no asistieron Jon y Maitane, los hijos del protagonista.

La oficialidad del acto la otorgaron los miembros de la Banda Municipal de Txistularis, con María José Gaztelumendi (txistu 1º), Mari Lis Telletxea (txistu 2º), Iñigo Etxarte (silbote) e Ignacio Monserrat (atabal). Los maceros, tiesos como palos, Juan José Aizpiolea y José Ángel Rial.

Y en la recepción del Consistorio, el jefe de la Guardia Municipal, Teo Zuloaga, que es la simpatía hecha persona. Con él y entre otros, el agente 051 al que hace años conocí en su faceta de boxeador. Recuerdos para P.T.

Y luego se sumó el todo Irun al acto que presentaron Ainhoa Morondo (prensa) y Ana Aristizabal (secretaría) bajo la supervisión de Feli Sanz Rubio. Y entre el público, el ex concejal nacionalista, Miguel Ángel Sánchez, que me contó que Juan Pablo ejerce ya como secretario técnico del Club Landetxa; Juncal Navas, la hija de Emilio, que se encontraba muy cerca de Javier Amunarriz, hermano del recordado misionero José Ramón. Javier estaba con su esposa, María Pilar Bergés, al ladito de Agustín Ugarte, de Behar Bidasoa.

Demetrio Grijalba (Camino de Santiago) departía con Javier Martínez Vesga ('Musku'), que estaba con la encantadora Lucía Garballo y Agustín González, todos del Foro.

El popular cocinero de sociedades, Paco Martínez, fue con su esposa, Mari Mar Fernández y cayeron cerca de mis colegas Ane Sanzberro, Iñigo Morondo y Martín Telletxea.

Saludé a Gerardo García (AFI) lo mismo que a Amador Hernández (Hogar del Jubilado). También a María Luisa Calabuig, siempre entregada a las mejores causas, que charlaba con Tito Carvallo, de la AA VV El Pinar. Y, cómo no podía ser de otra forma, también vi a Lucas Quintana, presidente de Oiasso 2000.

José Antonio Apalategi, elegante a tope, estaba con el actual Comandante del Alarde, Javier Mitxelena, a quien tuve el placer de saludar por primera vez, lo mismo que al veterano soldado (Buenos Amigos), José Ramón Vega.

Javier Garín, director del Pío Baroja, hablaba con todos, al igual que mi buena amiga, Eva Fernández (Irun 2020) y los ediles presentes: José Antonio Santano, Miguel Ángel Páez, Maitetxu Cruzado, José Mari Trimiño, Juana de Bengoetxea, Josemi Ochoteco, Iñaki Garrido, June Aranburu, Borja Sémper, María Eugenia Iparragirre, Iñaki Zunzundegi, Pello Gaskon, Victoria Mendoza, Fernando San Martín, Félix Asensio, Cristina Laborda, Belén Sierra, Javier Cía, Loli Taxis, Goizane Alvarez (con su Javi Álvarez y sin Xabat ni Irati), Marisol Gómez y Manolo Millán. Todos como pinceles.

El lunch fue cosa de Jokin Solbes, con la hiper-profesional Presen Urkizu, Carlos Jiménez, Juan Ramón Agirre y Rosa del Caño.

Una preciosa tarde, con el recuerdo de Yasmín. Y, también, con el de la inolvidable Nagore Laffage. Juan Pablo la recordó.