Un Topo con vocación de Metro

La línea Lasarte-Donostia-Hendaya afronta una revolución. En San Sebastián, recorrerá el subsuelo con cuatro paradas en su casco urbano. En el otro extremo, llegará hasta Hondarribia y el aeropuerto

FERNANDO SEGURA| SAN SEBASTIÁN.
Las excavadoras han abierto un enorme agujero en Intxaurrondo, donde se ubicará una nueva estación del Topo / FRAILE/
Las excavadoras han abierto un enorme agujero en Intxaurrondo, donde se ubicará una nueva estación del Topo / FRAILE

DV. Euskotren quiere dejar de ser la hermana pobre del sistema de transportes de Gipuzkoa. Eclipsado entre megaproyectos, como el tren de alta velocidad o autopistas como la Eibar-Vitoria, Euskotren ha ido mejorando con los años la línea y los convoyes, pero no ha encontrado el lugar preponderante que le corresponde, pese a que transporta 12 millones de pasajeros al año. Eso sí, en los múltiples estudios de movilidad aparece como la gran oportunidad para reducir el tráfico que colapsa las carreteras.

Esta situación de subordinación parece que toca a su fin. Euskotren afronta una auténtica revolución en el Topo (Lasarte- Donostia-Hendaya), la línea estrella de la compañía en Gipuzkoa. El objetivo final es transformar este tranvía prácticamente en un Metro: una parte importante de su recorrido será subterráneo, de doble vía (excepto en 6 de sus 24 kilómetros) y con frecuencias de entre 7,5 y 15 minutos.

El Ejecutivo autónomo socialista parte de una base sólida. En la pasada legislatura se dio un impulso importante al desdoblamiento del Topo. Ahora se pretende un salto histórico: pasar de 7 millones de pasajeros a 24 en 2017, tras invertir 700 millones de euros.

Esta radical transformación se asienta en dos proyectos que no son nuevos pero que, tras ser desempolvados, cuentan con el impulso del Gobierno Vasco. Por un lado, se pretende prolongar la línea del Topo en Donostia, convertida en un Metro con cuatro nuevas estaciones bajo tierra: Universidad, Ondarreta, La Concha y San Bartolomé. La actual estación de la calle Easo desaparecería.

En el otro extremo, se plantea extender el Topo hasta el casco urbano de Hondarribia, con parada también en el aeropuerto. Se trataría de construir un ramal desde la estación del paseo Colón, en Irun, hasta Hondarribia.

Entre los dos extremos de la línea, se continuaría con los proyectos de desdoblamiento y nuevas estaciones recogidos en el Plan Estratégico Euskotren XXI.

San Sebastián

La prolongación del Topo para llegar hasta los aledaños de la mismísima playa de La Concha cuenta con todos los ingredientes para aderezar los debates ciudadanos durante los próximos años. Ya ha habido quien define el proyecto como una inocentada.

Desde el Ejecutivo, por el contrario, aseguran que es un proyecto viable. El alcalde de Donostia le ha dado el visto bueno y la Diputación, de momento, no ha puesto pegas, lo cual no es poco.

La iniciativa, si se lleva a cabo, supondrá un cambio histórico. Se pretende que los trenes, en lugar de llegar y salir de la plaza Easo, recorran bajo tierra el Centro, Miraconcha, el Antiguo y Venta Berri antes de llegar a la estación de Lugaritz.

Viniendo desde Irun, el trazado comenzaría a soterrarse en el Estadio de Anoeta y los trenes se detendrían en una nueva estación en el paseo de Errondo. La línea continuaría hasta un nuevo apeadero a ubicar bajo la calle San Bartolomé y que tendría un acceso también desde la calle Easo. Es la estación más cómoda para los viajeros que vinieran a la ciudad en el Topo para ir, por ejemplo, a la playa de La Concha.

La línea seguiría bajo Miraconcha y se detendría en un apeadero a construir bajo el frontón de El Antiguo. Los accesos a esta estación se realizarían desde el comienzo de la calle Matía y la calle Palacio. El Metro circularía bajo Venta Berri y tendría una nueva parada en la avenida de Zarautz. Es el apeadero más cercano para los estudiantes del campus universitario y para los vecinos de Lorea o del mismo Venta Berri.

Finalmente, tras realizar un trazado curvo, la línea llegaría a la estación de Lugaritz para continuar hacia Añorga y Lasarte-Oria.

El proyecto presenta una ventaja añadida. No será necesario cambiar de tren en la plaza Easo, como ocurre ahora, cuando se quiere pasar de la línea Eibar-Donostia al Topo. Es decir, se podrá ir, por ejemplo, desde Irun a Eibar sin transbordos.

Aeropuerto

En el lado opuesto de la línea, el proyecto no es menos revolucionario. Se pretende que el Topo dé servicio a Hondarribia y, además, al aeropuerto. Por tanto, los miles de guipuzcoanos que acuden a las playas de la localidad y al aeropuerto lo podrán hacer en tren, una alternativa inmejorable dados los atascos frecuentes que padecen las carreteras de la zona.

El acceso al aeropuerto mediante tranvía no se limitará a los guipuzcoanos que tienen acceso a Euskotren. También será factible para los que utilicen Renfe. En el intercambiador de Riberas de Loyola (Donostia), donde confluyen ambas redes, podrán cambiar de una línea a otra. Por ejemplo, un vecino de Zumarraga viajará en Renfe hasta Riberas de Loyola y allí accederá al Topo, para continuar hasta el aeropuerto.

La clave para que la línea se convierta en una verdadera alternativa al vehículo privado estriba en la mejora de las frecuencias. Este objetivo se logrará si se desdoblan las vías, es decir, que discurra una en cada sentido. De lo contrario, los trenes se tienen que dejar paso unos a otros, con la consiguiente pérdida de tiempo.

El Gobierno Vasco prevé que de los 24 kilómetros entre Lasarte y Hendaya, 18 sean de doble vía. En los otros seis, técnicamente es casi imposible el desdoblamiento, especialmente entre Ventas y Hendaya (3,8 kilómetros). El esfuerzo será enorme. A día de hoy sólo cuenta con doble vía el recorrido Añorga-Amara (3,6 kilómetros), Amara-Loiola (3 km.) y Portomoko-Ventas (2,6 km.)

Se estima que entre San Sebastián y Errenteria pase un tren cada 7,5 minutos. Entre Hendaya, Irun y Donostia la frecuencia será de 15 minutos.

En la actualidad, se están desdoblando varios tramos de la línea. Este es el caso del recorrido Oiartzun-La Fanderia, que contempla un apeadero en Errenteria. También está en ejecución el tramo Loiola-Herrera, que incluye una nueva estación en el barrio donostiarra de Intxaurrondo, incorporando 15.000 ciudadanos al servicio del Topo.

El desdoblamiento entre Añorga y Errekalde arrancará en setiembre. La inversión asciende a 35 millones de euros e incluye construir una estación en Añorga y suprimir dos pasos a nivel.

Estación de Altza

Capítulo aparte merece la solución que se dará a la incorporación del barrio donostiarra de Altza al Topo, cuestión que suscitó mil y una polémicas entre el alcalde de Donostia y la consejería en la pasada legislatura.

El nuevo Ejecutivo ha decidido dar luz verde a la alternativa más cara, la preferida por Odón Elorza. Se construirá una estación subterránea en el centro de Altza. Se descarta la solución prevista por el anterior Gobierno, que conectaba el barrio a una nueva estación en Pasaia (ésta se mantiene) mediante una combinación de ascensores y trenes lanzadera.

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