La ONG de la periodista rusa asesinada en Grozni acusa al presidente checheno

Natalia Estemírova, que investigaba las torturas a civiles en la república del Cáucaso, apareció muerta tras haber sido secuestrada

P. R. C.| MOSCÚ. DV.
. Un amigo enciende una vela como tributo a la asesinada Natalia Estemírova. / AP/
. Un amigo enciende una vela como tributo a la asesinada Natalia Estemírova. / AP

La organización rusa de derechos humanos Memorial no tiene dudas al designar al responsable del asesinato el miércoles de su activista Natalia Estemírova. «Sé a ciencia cierta quién es el culpable de la muerte de Natasha -diminutivo de Natalia-. Todos conocemos a este hombre. Se llama Razmán Kadírov y es el presidente de la República de Chechenia», declaró el director de la ONG, Oleg Orlov.

La activista y periodista rusa Natalia Estemírova fue enterrada ayer en su aldea natal de Koshgueldi, república norcaucásica de Chechenia, según las tradiciones musulmanas. El cuerpo de Estemírova, secuestrada y asesinada la víspera de varios disparos en la cabeza y el pecho, fue sometida al rito de la ablución tras lo que se procedió, antes de la puesta de sol, a su sepultura a lado de la tumba de su padre en el distrito de Gudermés

En la ceremonia de despedida, que transcurrió en silencio y sin discursos oficiales, participaron más de un centenar de personas, principalmente colegas periodistas y activistas, y civiles a los que defendió y ayudó. Estemírova, la activista, que trabajaba para la ONG Memorial en Chechenia y se dedicaba a investigar los secuestros y desapariciones en esta república rusa documentando los secuestros, ejecuciones sumarias, torturas y otros abusos contra civiles en el Cáucaso, fue secuestrada en Grozni, capital chechena, y su cuerpo hallado cerca de una carretera en la vecina república rusa de Ingushetia.

Asesora del Defensor del Pueblo checheno y miembro de la comisión de control social de las instituciones penitenciarias, la víctima había tenido numerosos desencuentros con Kadírov. «Había amenazado a Natalia, la ultrajaba, la consideraba su enemiga personal. No sabemos si él mismo ordenó el asesinato o lo decidieron sus subordinados para ganarse su aprecio», añadió Orlov, citado por el diario digital En su opinión, «al presidente de Rusia, por lo visto, no le importa tener a un asesino como dirigente de una república del país». dijo en declaraciones que hacen referencia a que el presidente ruso rechazó ayer las acusaciones sobre la implicación del líder checheno, Ramzan Kadírov, en el asesinato de la defensora de los Derechos Humanos, Estemirova . Por su parte, Médvedev en una rueda de prensa conjunta con la canciller alemana, Angela Merkel, en Munich dijo: «En cuanto a las teorías, creo que quienes cometieron este crimen esperaban que inmediatamente surgieran las teorías más primitivas y más inaceptables para las autoridades».

Terrorismo de Estado

Según Orlov, el Defensor del Pueblo checheno, Nurdí Nujazhíev, con el que trabajaba la activista, confesó recientemente a Memorial que el último informe de Estemírova sobre los secuestros y ejecuciones sumarias, había provocado las iras de los dirigentes de la república. «Llamemos las cosas por su nombre. En Rusia hay terrorismo de Estado. Conocemos los asesinatos que se cometen en Chechenia y fuera de sus límites. Matan a los que cuentan la verdad y critican al poder. Los que acabaron con Natasha querían impedir la difusión de información verídica sobre Chechenia», sentenció.

Otros activistas comentaron que el asesinato de Estemírova lo podían haber cometido tanto los hombres de Kadírov como los servicios secretos o militares rusos o bien los extremistas islámicos.

Kadírov, quien también ha sido relacionado con el asesinato de la periodista Anna Politkóvskaya, dijo ayer que la muerte de Estemírova tiene como objetivo «enlodar a los pueblos checheno e ingush a los ojos de Rusia y la comunidad mundial».