De las mentiras del puerta a puerta a las leyendas urbanas

SERGIO BARREIRO GUZMÁN| Concejal de Andoain

Todos conocemos las famosas leyendas urbanas, esos bulos o cuentos que van circulando de boca en boca, que nunca han sucedido pero que son contados como si fueran ciertos. Así, hemos oído alguna vez hablar de los cocodrilos de las alcantarillas de Nueva York, los secuestros para tráfico de órganos o el fantasma de la anciana que espera en una curva para montarse de pasajera en un coche y amedrentar al conductor.

Pues con el puerta a puerta ocurre un tanto de lo mismo; se dicen muchas mentiras de este sistema, y quizás aunque no sea el mejor, es uno de los que está dando mejores resultados al día de hoy. Al menos yo lo quisiera para mi pueblo. Se ha hablado de la suciedad que produce el puerta a puerta y solo hay que darse una vueltecita por Usurbil para darse cuenta de que está más limpia que nunca. Ahora se extiende el rumor de que la basura aumenta en otras poblaciones a costa de Usurbil. Bien, pues no hay nada que así lo pruebe. Ni se ha detectado un aumento de las basuras en otros municipios, ni un descenso en las basuras de Usurbil. Si ha habido alguien que durante los primeros días de la implantación del puerta a puerta en Usurbil ha tenido la ocurrencia de tirar la basura en otro municipio, por la ley del mínimo esfuerzo, después de unos días, se habrá dado cuenta de que es más cómodo separar la basura en casa y sacarla a la calle el día que le corresponda, que molestarse en coger el coche e ir a echarla fuera del municipio.

Por lo tanto, cuidado con esta nueva leyenda urbana al pasar por Usurbil, pues el fantasma de una anciana con una bolsa de basura sin reciclar se puede subir al coche para tirarla en otro municipio.