Rubén Plaza rompe el guión previsto y se proclama campeón de España

Plaza había conseguido el bronce en la prueba contrarreloj el pasado viernes

EFE |El Soplao (Cantabria)
Rubén Plaza, en lo más alto del podio./EFE/
Rubén Plaza, en lo más alto del podio./EFE

Este campeonato de España se presentaba como una cita propicia para la autoafirmación de Valverde, que dentro de una semana se tendrá que conformar con ver el Tour por televisión, ya que el Comité Olímpico Nacional Italiano le prohíbe competir en las dos etapas de la prueba francesa que discurren al sur de los Alpes.

Sin embargo, las rampas de El Soplao cambiaron el guión y depararon un final para la reivindicación de "los desterrados", por utilizar el adjetivo empleado por Tino Zaballa nada más cruzar la meta para describirse a sí mismo y al nuevo campeón: Rubén Plaza.

Los dos tuvieron que mudarse a equipos portugueses tras la sacudida que supuso para el ciclismo español la "Operación Puerto", los dos residen en Cantabria y los dos confiaban en el conocimiento que tienen de cada curva, de cada repecho, de la subida a El Soplao, inédita en estos campeonatos, para dar la sorpresa y reivindicarse.

Su golpe de efecto rompió los planes del Caisse d'Epargne, que acudió a Cantabria con 16 ciclistas y un solo objetivo: controlar la carrera para que Alejandro Valverde impusiera su ley en El Soplao.

Estrategia de equipo

El equipo dirigido por Eusebio Unzúe dominó en todo momento la carrera, con representantes en todas las escapadas importantes del día, como la fuga de 22 corredores que se produjo nada más tomar la salida en Comillas y en la que logró meter a cuatro efectivos, entre ellos a José Iván Gutiérrez y a Óscar Pereiro.

El grupo de escapados consiguió rápidamente abrir hueco respecto al pelotón, hasta disponer de una ventaja máxima de 2 minutos y 52 segundos en el kilómetro 29 de carrera, antes de encarar el primero de los tres pasos del día por el Alto de la Hayuela.

Caisse d'Epargne tiraba delante y también mandaba detrás, dispuesto a controlar el campeonato y a mantener intactas todas sus opciones: las del gran favorito de la jornada, Alejandro Valverde, y también las de su avanzadilla en el grupo de fugados.

Al poco de completar la tercera vuelta al circuito y poner rumbo hacia El Soplao, los hombres de Caisse d'Epargne en la fuga apretaron el acelerador y lograron fracturar el grupo para formar una nueva avanzadilla en la que entraron cuatro corredores: José Iván Gutiérrez, David López, Óscar Pujol y Javier Megías.

Euskatel, entre los más combativos

Faltaban unos 50 kilómetros para el final y el Euskatel tomaba atrás el relevo al Caisse d'Epargne para intentar conectar con el grupo inicial de fugados, que ya se encontraba a 50 segundos. El conjunto vasco, con la colaboración del Orbea, limó kilómetro a kilómetro la ventaja de los escapados hasta absorber los restos de la escapada inicial, momento en el que se dispuso a cazar a los cuatro de cabeza, de los que intentó marcharse José Iván Gutiérrez.

El corredor cántabro, que corría espoleado por la caída que le apartó del podio el viernes pasado, en la contrarreloj, apenas pudo mantener unos kilómetros su aventura. A 25 kilómetros para la meta, era neutralizado y el pelotón se reagrupó definitivamente antes de afrontar la subida decisiva a la cueva de El Soplao.

Igor Antón y Carlos Barredo rompieron el fuego en las primeras rampas, del 12 por ciento de desnivel, seguidos muy de cerca por el grupo de favoritos. En ese momento, los equipos desaparecieron y las prueba se convirtió en una sucesión de ataques y contraataques de Zaballa, Valverde, Astarloza y Rubén Plaza.

A un kilómetro del final Mikel Astarloza quemó su último cartucho y por unos segundos tuvo el oro a su alcance, pero Plaza y Zaballa conocían que los metros finales les reservaban una última oportunidad y no la desaprovecharon. De los dos, fue más rápido el corredor de Liberty Seguros, que lucirá por segunda vez el jersey de campeón de España, tras su victoria de 2003.